1Für den Chorleiter: Ein Psalm Davids, zu singen nach der Melodie »Du sollst nicht vernichten!«2Ihr Mächtigen, sprecht ihr wirklich Recht? Richtet ihr die Menschen gerecht? (Ps 82,2)3Nein, denn alles, was ihr im Land tut, ist ungerecht, es ist grausam statt gerecht. (Ps 94,20; Mal 3,15)4Diese Gottlosen sind als Sünder geboren, von Geburt an haben sie gelogen und sind ihren eigenen Weg gegangen. (Ps 53,4; Jes 48,8)5Sie sind giftig wie Schlangen. Sie sind wie eine taube Otter, die ihre Ohren verschließt, (5Mo 32,33; Ps 81,12; Ps 140,4)6sodass sie die Flöten des Schlangenbeschwörers nicht hören, wie kunstvoll der Zauberer auch spielt.7Gott, zerschlage ihre Zähne und zerschmettere die Kiefer der jungen Löwen, HERR! (Hi 4,10; Ps 3,8)8Sie sollen verschwinden wie Wasser, das in der Erde versickert. Wenn sie ihre Waffen verwenden, sollen sie nutzlos sein.[1] (Jos 7,5; Ps 64,4; Ps 112,10)9Wie Schnecken in der Hitze sollen sie austrocknen; wie eine Fehlgeburt sollen sie die Sonne nicht sehen. (Hi 3,16)10Gott wird sie fortjagen und vertreiben, schneller, als ein Topf über offenem Feuer heiß wird. (Hi 27,21; Ps 118,12; Spr 10,25)11Die Gottesfürchtigen werden sich freuen, wenn sie sehen, dass die Ungerechtigkeit gerächt wird. Sie werden im Blut der Bösen waten. (Ps 32,11; Ps 64,11; Ps 68,23; Ps 91,8)12Dann werden alle Menschen sagen: »Es gibt doch einen Lohn für diejenigen, die Gott gehorchen; es gibt durchaus einen Gott, der hier auf Erden gerecht richtet.« (Ps 9,9; Ps 18,21; Lk 6,23)
Psalm 58
Nueva Versión Internacional
von Biblica1¿Acaso ustedes, gobernantes, actúan con justicia, y juzgan con rectitud a los seres humanos?2Al contrario, con la mente traman injusticia, y la violencia de sus manos se desata en el país.3Los malvados se pervierten desde que nacen; desde el vientre materno se desvían los mentirosos.4Su veneno es como el de las serpientes, como el de una cobra que se hace la sorda5para no escuchar la música del mago, del diestro en encantamientos.6Rómpeles, oh Dios, los dientes; ¡arráncales, Señor, los colmillos a esos leones!7Que se escurran, como el agua entre los dedos; que se rompan sus flechas al tensar el arco.8Que se disuelvan, como babosa rastrera; que no vean la luz, cual si fueran abortivos.9Que sin darse cuenta, ardan como espinos; que el viento los arrastre, estén verdes o secos.10Se alegrará el justo al ver la venganza, al empapar sus pies en la sangre del impío.11Dirá entonces la gente: «Ciertamente los justos son recompensados; ciertamente hay un Dios que juzga en la tierra.»
Al director del coro. Sobre Al Tashjet. Mictam de David.
1Magistrados: ¿Pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos del hombre?2Antes, cometéis crímenes a conciencia en la tierra, Y vuestras manos sopesan violencia.3Los malvados se extravían desde la matriz, Desde el vientre se pervierten los que hablan mentira.4Llevan veneno como veneno de serpiente, De víbora sorda que cierra el oído,5Para no oír la voz de los que encantan, Del más experto en encantamientos.6¡Oh ’Elohim, rompe sus dientes en su boca! ¡Oh YHVH, quiebra los colmillos de los leones!7¡Escúrranse como aguas que se pierden! Al disparar sus saetas, ¡queden éstas despuntadas!8Sean como el caracol, que se deslíe al arrastrarse; Como aborto, que no llega a ver el sol.9Antes que vuestras ollas sientan el fuego de los espinos, Así vivos, así airados, los barrerá el torbellino.10El justo se alegrará cuando vea la venganza, Y lave sus pies en la sangre del impío.11Entonces dirá el hombre: ¡En verdad hay galardón para el justo! ¡En verdad hay un Dios que juzga en la tierra!