1Für den Chorleiter: Ein Psalm der Nachkommen Korachs, mit Streichinstrumenten[1] zu begleiten.2Wie herrlich sind deine Wohnungen, allmächtiger HERR. (Ps 27,4)3Ich sehne mich, ja ich vergehe vor Sehnsucht, die Vorhöfe des HERRN zu betreten, wo ich den lebendigen Gott mit frohem Herzen anbeten will. (Ps 42,2; Ps 63,2)4Selbst ein Vogel findet dort ein Heim, und die Schwalben bauen ihr Nest und ziehen ihre Jungen auf, nahe bei deinen Altären, allmächtiger HERR, mein Gott und König! (Ps 43,4)5Wie glücklich sind die, die in deinem Hause wohnen dürfen, sie werden dich jederzeit loben. (Ps 65,5)6Glücklich sind die Menschen, die in dir ihre Stärke finden und von Herzen dir nachfolgen. (Ps 81,2)7Wenn sie das Tal der Tränen[2] durchqueren, wird es ihnen zu einem Ort erfrischender Quellen und der Frühregen bedeckt es mit Segen. (Ps 107,35)8So bekommen sie immer wieder neue Kraft und erscheinen in Jerusalem[3] vor Gott. (5Mo 16,16; Jes 40,31)9HERR, allmächtiger Gott, vernimm mein Gebet und erhöre mich, Gott Israels[4].10Gott, schau den König, unseren Beschützer, gnädig an. Hab Erbarmen mit ihm, den du auserwählt hast! (1Mo 15,1; 2Sam 19,22; Ps 115,9)11HERR, ein einziger Tag in deinen Vorhöfen ist besser als sonst tausend! Lieber möchte ich Torhüter im Haus meines Gottes sein, als in den Häusern der Bösen zu wohnen. (1Chr 23,5; Ps 27,4)12Denn Gott, der HERR, ist für uns Sonne und Schutz. Er schenkt uns Gnade und Ehre. Der HERR wird denen nichts Gutes vorenthalten, die tun, was recht ist. (Ps 2,12)13Allmächtiger HERR, glücklich ist der Mensch, der auf dich vertraut. (Ps 2,12)
Psalm 84
Nueva Versión Internacional
von Biblica1¡Cuán hermosas son tus moradas, Señor Todopoderoso!2Anhelo con el alma los atrios del Señor; casi agonizo por estar en ellos. Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida.3Señor Todopoderoso, rey mío y Dios mío, aun el gorrión halla casa cerca de tus altares; también la golondrina hace allí su nido, para poner sus polluelos.4Dichoso el que habita en tu templo, pues siempre te está alabando. Selah5Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que sólo piensa en recorrer tus sendas.6Cuando pasa por el valle de las Lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle.7Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas, y en Sión se presentan ante el Dios de dioses.8Oye mi oración, Señor, Dios Todopoderoso; escúchame, Dios de Jacob. Selah9Oh Dios, escudo nuestro, pon sobre tu ungido tus ojos bondadosos.10Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que habitar entre los impíos.11El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha.12Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían!
Al director del coro. Sobre guittit. Salmo de los hijos de Coré.
1¡Cuán amables son tus moradas, oh YHVH Sebaot!2Mi alma anhela y aun desea con ansias los atrios de YHVH, Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.3Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos. En tus altares, oh YHVH Sebaot, Rey mío y Dios mío.4¡Cuán bienaventurados son los que habitan en tu Casa! Perpetuamente te alabarán. Selah5¡Cuán bienaventurado es el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están las sendas!6Atravesando el valle de Baca lo cambian en fuente, Y la lluvia temprana lo cubre de bendición.7Irán de poder en poder, Verán a ’Elohim en Sión.8¡Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, oye mi oración! ¡Presta oído, oh Dios de Jacob! Selah9Ve, oh ’Elohim, escudo nuestro, Y mira el rostro de tu ungido.10Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la Casa de mi Dios, Que habitar en las tiendas de maldad.11Porque sol y escudo es YHVH ’Elohim, Favor y honor concede YHVH, No quitará el bien a los que andan en integridad.12¡Oh YHVH Sebaot, cuán bienaventurado es el hombre que confía en ti!