Psalm 81

Neues Leben. Die Bibel

von SCM Verlag
1 Für den Chorleiter: Ein Psalm Asafs, mit einem Saiteninstrument[1] zu begleiten.2 Lobt Gott, unsere Stärke. Jubelt über den Gott Israels[2]. (Ps 46,2; Ps 59,17; Ps 66,1; Ps 95,1)3 Singt ihm Lieder und schlagt das Tamburin. Spielt die liebliche Zither und die Harfe. (Ps 108,3; Ps 144,9; Ps 149,3)4 Lasst die Trompete am Neumond erklingen, am Vollmond, zum Tag unseres Festes. (3Mo 23,34; 4Mo 10,10)5 Denn das ist eine Verordnung in Israel, ein Gesetz des Gottes Jakobs.6 Er hat es für Israel[3] eingesetzt, als er gegen Ägypten kämpfte, um uns zu befreien. Ich hörte eine unbekannte Stimme sprechen: (2Mo 11,4)7 »Jetzt will ich eure Schultern von ihrer Last befreien und eure Hände frei machen von ihrer schweren Arbeit. (Jes 9,3; Jes 10,27)8 Ihr habt mich in der Not angerufen, und ich habe euch gerettet und euch aus der Gewitterwolke geantwortet. Ich habe euren Glauben bei Meriba geprüft, als ihr euch beklagtet, weil ihr kein Wasser hattet. (2Mo 2,23; 2Mo 17,5; 2Mo 19,19; Ps 50,15; Ps 95,8)9 Hör auf mich, mein Volk, wenn ich dich warne! Wenn du doch auf mich hören würdest, Israel! (Ps 50,7)10 Du sollst keine fremden Götter haben, und du sollst keine Götzen anbeten. (2Mo 20,3; Jes 43,12)11 Denn ich bin der HERR, dein Gott, der dich aus Ägypten befreit hat. Öffne deinen Mund weit, ich will ihn mit guten Dingen füllen. (2Mo 20,2; Ps 78,25; Ps 103,5)12 Aber mein Volk wollte nicht hören und Israel wollte mir nicht gehorsam sein. (2Mo 32,1)13 Deshalb überließ ich es seiner Blindheit und Verstocktheit und ließ es nach seinen eigenen Wünschen leben. (Apg 7,42; Röm 1,24)14 Wenn mein Volk doch auf mich hören würde! Wenn Israel mir doch gehorchen und sich doch an meine Wege halten würde! (5Mo 5,29; Jes 48,18; Jer 7,23)15 Wie schnell würde ich dann seine Feinde unterwerfen und meine Hand gegen seine Gegner wenden! (Ps 47,4; Am 1,8)16 Alle, die den HERRN hassen, würden vor ihm auf die Knie gehen; ihr Untergang wäre besiegelt.17 Euch aber würde ich mit den köstlichsten Speisen versorgen und mit wildem Honig aus dem Felsen sättigen.« (5Mo 32,13)

Psalm 81

Nueva Versión Internacional

von Biblica
1 Canten alegres a Dios, nuestra fortaleza; ¡aclamen con regocijo al Dios de Jacob!2 ¡Entonen salmos! ¡Toquen ya la pandereta, la lira y el arpa melodiosa!3 Toquen el cuerno de carnero en la luna nueva, y en la luna llena, día de nuestra fiesta.4 Éste es un decreto para Israel, una ordenanza del Dios de Jacob.5 Lo estableció como un pacto con José cuando salió de la tierra de Egipto. Escucho un idioma que no entiendo:6 «Te he quitado la carga de los hombros; tus manos se han librado del pesado cesto.7 En tu angustia me llamaste, y te libré; oculto en el nubarrón te respondí; en las aguas de Meribá te puse a prueba. Selah8 »Escucha, pueblo mío, mis advertencias; ¡ay Israel, si tan sólo me escucharas!9 No tendrás ningún dios extranjero, ni te inclinarás ante ningún dios extraño.10 Yo soy el Señor tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y te la llenaré.11 »Pero mi pueblo no me escuchó; Israel no quiso hacerme caso.12 Por eso los abandoné a su obstinada voluntad, para que actuaran como mejor les pareciera.13 »Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos,14 ¡cuán pronto sometería yo a sus enemigos, y volvería mi mano contra sus adversarios!15 Los que aborrecen al Señor se rendirían ante él, pero serían eternamente castigados.16 Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría.»

Psalm 81

La Biblia Textual

von Sociedad Bíblica Iberoamericana
1 ¡Cantad con gozo a ’Elohim, fortaleza nuestra! ¡Aclamad con júbilo al Dios de Jacob!2 Entonad el salmo y batid el pandero, La dulce cítara con el salterio.3 Soplad el shofar en el novilunio, en la luna llena, En el día de nuestra solemnidad.4 Porque estatuto es para Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.5 Lo estableció como testimonio en José, Cuando salió de la tierra de Egipto. Voz que no había conocido, oí que decía:6 He quitado su hombro de debajo de la carga, Sus manos se libraron del peso de los cestos.7 En la angustia clamaste, y Yo te rescaté, Te respondí en lo secreto del trueno, Te puse a prueba junto a las aguas de Meriba. Selah8 ¡Oye, pueblo mío, y te amonestaré! Oh Israel, si me oyes,9 No habrá junto a ti dioses ajenos, Ni te postrarás ante dios extraño.10 Yo soy YHVH, tu Dios, El que te hizo subir de la tierra de Egipto; ¡Ensancha tu boca, y Yo la llenaré!11 Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Y nada quiso conmigo Israel.12 Los entregué, por tanto, a la obstinación de su corazón, Para que anduvieran en sus propios designios.13 ¡Oh, si mi pueblo me hubiera escuchado! Si Israel hubiera andado en mis caminos,14 En un momento Yo habría subyugado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios.15 Los que aborrecen a YHVH le dirían lisonjas serviles, Pero su sometimiento hubiera sido para siempre.16 Habríalos sustentado con la grosura del trigo, Y saciado con miel de la peña.