1Für den Chorleiter: Ein Psalm Asafs, nach der Melodie »Lilien des Zeugnisses« zu singen.2Höre, du Hirte Israels, der du Israel[1] wie eine Herde gehütet hast. Gott, der du über den Cherubim thronst, zeige deine strahlende Herrlichkeit (2Mo 25,22; Ps 23,1; Ps 77,21)3vor Ephraim, Benjamin und Manasse. Zeige uns deine große Macht. Komm und rette uns! (Ps 35,23)4Gott, richte uns wieder auf! Blicke uns wieder gnädig an, dann sind wir gerettet. (4Mo 6,24; Ps 31,17; Ps 60,3; Kla 5,21)5HERR, allmächtiger Gott, wie lange willst du uns noch zürnen und unsere Gebete zurückweisen? (Ps 79,5; Ps 84,9)6Du hast uns mit Tränen gespeist und uns Krüge voll Tränen zu trinken gegeben. (Ps 42,4; Ps 102,10)7Du hast uns zum Gespött für unsere Nachbarvölker gemacht, und unsere Feinde verachten uns. (Ps 44,14; Ps 79,4)8Gott, richte uns wieder auf! Blicke uns wieder gnädig an, dann sind wir gerettet.9Du hast uns aus Ägypten herausgeführt wie einen jungen Weinstock; du hast die anderen Völker vor uns vertrieben und uns in deinem Land eingepflanzt. (2Chr 20,7; Ps 44,3; Jes 5,2; Jer 2,21; Jer 11,17; Hes 17,6; Am 9,15)10Du hast den Boden für uns gepflügt, wir haben Wurzeln geschlagen und uns im Land ausgebreitet. (2Mo 23,28; Jes 5,2; Hos 14,6)11Unsre Schatten haben die Berge bedeckt und unsre Ranken die mächtigen Zedern.12Wir haben unsere Zweige nach Westen bis ans Mittelmeer, unsere Sprösslinge nach Osten bis an den Euphrat[2] ausgebreitet. (Ps 72,8)13Warum hast du jetzt unsere Mauer eingerissen, sodass alle, die vorübergehen, unsere Früchte stehlen können? (Ps 89,41; Jes 5,5)14Das Wildschwein aus dem Wald verschlingt uns, und die Tiere des Feldes ernähren sich von uns. (Jer 5,6)15HERR, allmächtiger Gott, wende dich uns wieder zu und sieh aus dem Himmel auf unsere Not herab. Kümmere dich um den Weinstock,16den du selbst gepflanzt hast, den Sohn, den du dir aufgezogen hast.17Denn unsere Feinde haben ihn umgehauen und mit Feuer verbrannt. Aber wenn sie dich sehen, dann kommen sie um. (2Chr 36,19; Ps 39,12; Jer 52,13)18Beschütze den Mann, den du liebst, den Sohn, den du erwählt hast. (Ps 89,22)19Dann werden wir dich niemals mehr vergessen. Erhalte uns am Leben, damit wir deinen Namen wieder anrufen können. (Ps 71,20; Jes 50,5)20HERR, allmächtiger Gott, richte uns wieder auf! Blicke uns wieder gnädig an, dann sind wir gerettet.
Psalm 80
Nueva Versión Internacional
von Biblica1Pastor de Israel, tú que guías a José como a un rebaño, tú que reinas entre los querubines, ¡escúchanos! ¡Resplandece2delante de Efraín, Benjamín y Manasés! ¡Muestra tu poder, y ven a salvarnos!3Restáuranos, oh Dios; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos.4¿Hasta cuándo, Señor, Dios Todopoderoso, arderá tu ira contra las oraciones de tu pueblo?5Por comida, le has dado pan de lágrimas; por bebida, lágrimas en abundancia.6Nos has hecho motivo de contienda para nuestros vecinos; nuestros enemigos se burlan de nosotros.7Restáuranos, oh Dios Todopoderoso; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos.8De Egipto trajiste una vid; expulsaste a los pueblos paganos, y la plantaste.9Le limpiaste el terreno, y ella echó raíces y llenó la tierra.10Su sombra se extendía hasta las montañas, su follaje cubría los más altos cedros.11Sus ramas se extendieron hasta el Mediterráneo y sus renuevos hasta el Éufrates.12¿Por qué has derribado sus muros? ¡Todos los que pasan le arrancan uvas!13Los jabalíes del bosque la destruyen, los animales salvajes la devoran.14¡Vuélvete a nosotros, oh Dios Todopoderoso! ¡Asómate a vernos desde el cielo y brinda tus cuidados a esta vid!15¡Es la raíz que plantaste con tu diestra! ¡Es el vástago que has criado para ti!16Tu vid está derribada, quemada por el fuego; a tu reprensión perece tu pueblo.[1]17Bríndale tu apoyo al hombre de tu diestra, al ser humano[2] que para ti has criado.18Nosotros no nos apartaremos de ti; reavívanos, e invocaremos tu nombre.19Restáuranos, Señor, Dios Todopoderoso; haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, y sálvanos.
Al director del coro. Sobre lirios. Testimonio. Salmo de Asaf.
1Oh Pastor de Israel, escucha: Tú, que pastoreas a José como un rebaño, Tú, que estás entronizado sobre los querubines: ¡Resplandece!2Delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, ¡Despierta tu poder y ven a salvarnos!3¡Restáuranos, oh ’Elohim! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!4Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¿Hasta cuándo estarás airado contra la oración de tu pueblo?5Los has hecho comer pan de lágrimas, Les diste a beber lágrimas en abundancia.6Nos pusiste por escarnio de nuestros vecinos, Y nuestros enemigos se ríen entre sí.7¡Oh ’Elohim Sebaot, restáuranos! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!8Hiciste venir una vid de Egipto, Expulsaste las naciones y la plantaste.9Limpiaste sitio delante de ella, Hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.10Los montes fueron cubiertos por su sombra, Y con sus sarmientos los cedros de Dios.11Extendió sus vástagos hasta el mar, Y hasta el río sus renuevos.12¿Por qué derribaste sus vallados, De modo que la vendimian todos los que pasan de camino?13El puerco montés la ha destrozado, Y las alimañas del campo la devoran.14Oh ’Elohim Sebaot, vuelve, te rogamos, Mira desde los cielos, y considera, y visita esta viña,15La cepa que plantó tu diestra, Y el vástago que fortaleciste para ti mismo,16¡Quemada a fuego está, y cortada; Perece por la reprensión de tu rostro!17¡Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti fortaleciste!18Así no nos apartaremos de ti: ¡Vivifícanos e invocaremos tu Nombre!19Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¡haznos volver! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!