1Ein Lied für die Pilgerfahrt nach Jerusalem. Die auf den HERRN vertrauen, sind wie der Berg Zion; er steht fest und sicher und hat für immer Bestand. (Ps 46,6)2So wie die Berge Jerusalem umgeben und schützen, so umgibt und schützt der HERR sein Volk, jetzt und für alle Zeit. (Ps 121,8; Sach 2,9)3Die Gottlosen werden nicht mehr über die Gottesfürchtigen herrschen, damit nicht etwa auch die Gottesfürchtigen unrecht handeln. (1Sam 24,11; Spr 22,8; Jes 14,5)4HERR, tu denen Gutes, die gut sind, denen, die in ihren Herzen aufrichtig sind. (Ps 7,11; Ps 94,15; Ps 119,68)5Aber alle, die auf krummen Wegen gehen, wird der HERR verstoßen, zusammen mit den Übeltätern. Frieden komme über Israel! (Gal 6,16)
Psalm 125
Nueva Versión Internacional
von Biblica1Los que confían en el Señor son como el monte Sión, que jamás será conmovido, que permanecerá para siempre.2Como rodean las colinas a Jerusalén, así rodea el Señor a su pueblo, desde ahora y para siempre.3No prevalecerá el cetro de los impíos sobre la heredad asignada a los justos, para que nunca los justos extiendan sus manos hacia la maldad.4Haz bien, Señor, a los que son buenos, a los de recto corazón.5Pero a los que van por caminos torcidos deséchalos, Señor, junto con los malhechores. ¡Que haya paz en Israel!
1Los que confían en YHVH son como el monte de Sión, Que no se mueve, mas siempre está firme.2Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, Así YHVH está alrededor de su pueblo, Desde ahora y para siempre.3Porque no reposará el cetro de la impiedad sobre la heredad de los justos, No sea que los justos extiendan sus manos a la iniquidad.4¡Oh YHVH, haz bien a los buenos, Y a los rectos de corazón!5Pero a los que se apartan por caminos torcidos, YHVH los hará llevar con los que hacen iniquidad. ¡Paz sea sobre Israel!