1Für den Chorleiter: Ein Psalm der Nachkommen Korachs, nach der Melodie »Jungfrauen« zu singen.[1] Ein Lied.2Gott ist unsre Zuflucht und unsre Stärke, er hat sich als Hilfe in der Not bewährt. (5Mo 4,7; Ps 9,10; Ps 14,6; Ps 62,8; Ps 145,18)3Deshalb fürchten wir uns nicht, auch wenn die Erde bebt und die Berge ins Meer stürzen, (Ps 18,8; Ps 23,4; Ps 82,5)4wenn die Ozeane wüten und schäumen und durch ihre Wucht die Berge erzittern!5Ein Fluss erfrischt die Stadt unseres Gottes, die heilige Wohnung des Höchsten. (Ps 87,3; Offb 3,12; Offb 22,1)6Gott selbst wohnt in dieser Stadt, deshalb ist sie uneinnehmbar. Gott wird sie jeden einzelnen Tag aufs Neue beschützen. (Jes 12,6; Jes 41,14; Hes 43,7; Lk 1,54)7Die Völker sind in Aufruhr und Königreiche fallen, denn Gott lässt seine Stimme erschallen, und die Erde vergeht! (Ps 2,1; Mi 1,4)8Der allmächtige HERR ist bei uns; der Gott Israels[2] ist unser Schutz. (4Mo 14,9; 2Chr 13,12; Ps 9,10)9Kommt und seht die mächtigen Taten des HERRN, der Zerstörung über die Welt bringt (Ps 66,5; Jes 61,4; Jer 51,43)10und den Kriegen überall ein Ende setzt. Er zerbricht die Bögen und spaltet die Speere; er verbrennt die Streitwagen im Feuer. (Jes 2,4; Jes 9,4; Mi 4,3)11»Hört auf und erkennt, dass ich Gott bin! Ich will von allen Völkern verehrt werden, verehrt werden auf der ganzen Welt!« (Ps 100,3; Jes 2,11)12Der allmächtige HERR ist bei uns; der Gott Israels ist unser Schutz.
Psalm 46
Nueva Versión Internacional
von Biblica1Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.2Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar;3aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes. Selah4Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo.5Dios está en ella, la ciudad no caerá; al rayar el alba Dios le brindará su ayuda.6Se agitan las naciones, se tambalean los reinos; Dios deja oír su voz, y la tierra se derrumba.7El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah8Vengan y vean los portentos del Señor; él ha traído desolación sobre la tierra.9Ha puesto fin a las guerras en todos los confines de la tierra; ha quebrado los arcos, ha destrozado las lanzas, ha arrojado los carros al fuego.10«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!»11El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah
Al director del coro. De los hijos de Coré, sobre Alamot. Cántico.
1Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.2Por tanto, no temeremos aunque la tierra sea removida, Y los montes se derrumben en el corazón del mar;3Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah4Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, El Santuario, la morada de ’Elyón.5’Elohim está en medio de ella, no será conmovida, ’Elohim la ayudará al clarear la mañana.6Se conmocionan las naciones, Tambaléanse los reinos, Al dar su voz, se derrite la tierra.7YHVH Sebaot está con nosotros, Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah8Venid, contemplad las obras de YHVH, Que puso asolamientos en la tierra,9Que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra, Que quiebra el arco, que parte la lanza, Y quema los carros en el fuego.10Estad quietos, y conoced que Yo soy ’Elohim, Seré exaltado entre las naciones, Seré enaltecido en la tierra.11YHVH Sebaot está con nosotros, Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah