Psalm 40

Neues Leben. Die Bibel

von SCM Verlag
1 Für den Chorleiter: Ein Psalm Davids.2 Geduldig hoffte ich auf die Hilfe des HERRN, und er wandte sich mir zu und hörte mein Schreien. (Ps 27,14; Ps 34,16)3 Er rettete mich aus dem Sumpf der Verzweiflung, aus Matsch und Schlamm. Er stellte mich auf festen Boden und gab meinen Füßen festen Halt. (Ps 27,5; Ps 69,2; Jer 38,6)4 Er legte mir ein neues Lied in meinen Mund, mit dem ich unseren Gott loben kann. Viele werden sehen, was er getan hat, und darüber staunen. Sie werden dem HERRN vertrauen. (Ps 32,7; Ps 33,3; Ps 64,10)5 Glücklich ist der, der auf den HERRN vertraut und nicht den Stolzen und den Lügnern glaubt. (Ps 84,13)6 HERR, mein Gott, du hast so viele wunderbare Taten getan und deine Vorhaben sind so zahlreich. Du bist mit niemandem zu vergleichen. Wenn ich versuchen wollte, all deine wunderbaren Taten aufzuzählen, würde ich kein Ende finden. (Hi 5,9; Ps 136,4; Ps 139,17; Jes 55,8)7 Du hast keine Freude an Opfern und Gaben. Aber du hast mir die Ohren geöffnet und ich erkenne, dass du keine Brand- und Sündopfer willst. (1Sam 15,22; Jer 7,22; Mi 6,6; Hebr 10,5)8 Da sprach ich: »Sieh her, ich bin gekommen. Und das steht in deinem Buch über mich geschrieben:9 ›Ich will deinen Willen gerne tun, mein Gott, denn dein Gesetz ist tief in mein Herz geschrieben.‹« (Ps 37,31; Joh 4,34; Röm 7,22; 2Kor 3,3)10 Vor der ganzen Gemeinde habe ich deinem Volk von deiner Gerechtigkeit erzählt. HERR, du weißt, dass ich dabei keine Angst hatte. (Ps 22,26; Ps 119,13)11 Was du getan hast, habe ich nicht für mich behalten. Ich habe von deiner Treue und Hilfe erzählt. Vor der ganzen Gemeinde habe ich von deiner Gnade und Treue berichtet. (Ps 89,2; Apg 20,20)12 HERR, du wirst mir auch weiterhin gnädig sein, denn deine Gnade und Treue sind meine einzige Hoffnung. (Ps 61,8)13 Von allen Seiten bedroht mich Unglück. Meine Sünden türmen sich vor mir auf, sodass ich den Weg nicht mehr vor mir sehe. Sie sind zahlreicher als die Haare auf meinem Haupt, darum bin ich mutlos geworden. (Ps 18,6; Ps 38,5; Ps 73,26; Ps 116,3)14 Bitte, HERR, rette mich! Komm schnell, HERR, und hilf mir! (Ps 70,2)15 Die mich vernichten wollen, sollen erniedrigt und bloßgestellt werden. Wer sich über mein Unglück freut, soll selbst zugrunde gehen. (Ps 35,4; Ps 70,3)16 Sie sollen sich über ihre eigene Schande entsetzen, alle, die riefen: »Aha, jetzt haben wir ihn!«17 Die deine Nähe jedoch suchen, sollen sich freuen und über dich jubeln. Die dein Heil lieben, sollen immer wieder rufen: »Der HERR ist groß!« (Ps 35,27; Ps 70,5)18 Doch ich bin arm und elend, aber jetzt wird der Herr für mich sorgen. Denn du bist mein Helfer und mein Retter. Mein Gott, zögere nicht länger! (Ps 70,6)

Psalm 40

Nueva Versión Internacional

von Biblica
1 Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.2 Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme.3 Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios. Al ver esto, muchos tuvieron miedo y pusieron su confianza en el Señor.4 Dichoso el que pone su confianza en el Señor y no recurre a los idólatras ni a los que adoran dioses falsos.5 Muchas son, Señor mi Dios, las maravillas que tú has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar.6 A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas, pero me has hecho obediente;[1] tú no has pedido holocaustos ni sacrificios por el pecado.7 Por eso dije: «Aquí me tienes —como el libro dice de mí—.8 Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad; tu ley la llevo dentro de mí.»9 En medio de la gran asamblea he dado a conocer tu justicia. Tú bien sabes, Señor, que no he sellado mis labios.10 No escondo tu justicia en mi corazón, sino que proclamo tu fidelidad y tu salvación. No oculto en la gran asamblea tu gran amor y tu verdad.11 No me niegues, Señor, tu misericordia; que siempre me protejan tu amor y tu verdad.12 Muchos males me han rodeado; tantos son que no puedo contarlos. Me han alcanzado mis iniquidades, y ya ni puedo ver. Son más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón desfallece.13 Por favor, Señor, ¡ven a librarme! ¡Ven pronto, Señor, en mi auxilio!14 Sean confundidos y avergonzados todos los que tratan de matarme; huyan derrotados todos los que procuran mi mal;15 que la vergüenza de su derrota humille a los que se burlan de mí.16 Pero que todos los que te buscan se alegren en ti y se regocijen; que los que aman tu salvación digan siempre: «¡Cuán grande es el Señor!»17 Y a mí, pobre y necesitado, quiera el Señor tomarme en cuenta. Tú eres mi socorro y mi libertador; ¡no te tardes, Dios mío!

Psalm 40

La Biblia Textual

von Sociedad Bíblica Iberoamericana
1 Pacientemente esperé a YHVH, Y se inclinó hacia mí y oyó mi clamor.2 Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.3 Puso luego en mi boca un cántico nuevo, Alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en YHVH.4 ¡Cuán bienaventurado es el varón que puso en YHVH su confianza! Que no mira a los soberbios ni a los que se desvían tras la mentira.5 ¡Oh YHVH, Dios mío, has aumentado tus maravillas, Y tus designios para con nosotros! ¡No hay nadie comparable a ti! Si los anunciara y hablara de ellos, No pueden ser enumerados.6 Sacrificio y ofrenda no te agradan; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.7 Entonces dije: He aquí, vengo: En la cabecilla del rollo está escrito acerca de mí:8 Oh Dios mío, el hacer tu voluntad me ha agradado, Y tu Ley está en mis entrañas.9 He proclamado las buenas nuevas de justicia Delante de la gran congregación, He aquí, oh YHVH, Tú lo sabes; no refrené mis labios,10 Ni encubrí tu justicia dentro de mi corazón. He proclamado tu fidelidad y tu salvación; No he ocultado tu misericordia y tu verdad ante la gran congregación.11 Tú, pues, oh YHVH, no retengas de mí tus misericordias, Y tu bondad y fidelidad me guarden siempre.12 Porque me han rodeado males sin número; Me han sobrecogido mis iniquidades, Y no puedo levantar la vista; Superan en número los cabellos de mi cabeza, Y mi corazón me falla.13 ¡Oh YHVH, quieras Tú librarme! ¡Oh YHVH, apresúrate a socorrerme!14 ¡Sean abochornados y confundidos a una los que me buscan para destruirme! ¡Sean vueltos atrás y avergüéncense los que desean mi mal!15 ¡Queden atónitos a causa de su vergüenza Los que me dicen: Ea, ea!16 ¡Regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan! Digan siempre los que aman tu salvación: ¡Engrandecido sea YHVH!17 Aunque estoy afligido y necesitado, Adonay se acordará de mí. Tú eres mi ayuda y mi libertador; ¡Dios mío no te tardes!