1Ein Lied für die Pilgerfahrt nach Jerusalem. Ein Psalm Salomos. Wenn der HERR nicht das Haus baut, ist die Arbeit der Bauleute vergeblich. Wenn der HERR die Stadt nicht beschützt, ist es vergeblich, sie mit Wachen zu umgeben. (Ps 78,69)2Es ist vergeblich, vom frühen Morgen bis in die späte Nacht hart zu arbeiten, immer in Sorge, ob ihr genug zu essen habt, denn denen, die Gott lieben, gibt er es im Schlaf. (1Mo 3,17; Hi 11,18; Pred 5,11)3Kinder sind ein Geschenk des HERRN, sie sind ein Lohn aus seiner Hand. (5Mo 28,4)4Kinder, die einem jungen Mann geboren werden, sind wie scharfe Pfeile in der Hand eines Kriegers.5Glücklich ist der Mann, dessen Köcher voll ist! Sie werden nicht zugrunde gehen, wenn sie sich an den Toren der Stadt ihren Feinden stellen.
Psalm 127
Nueva Versión Internacional
von Biblica1Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes.2En vano madrugan ustedes, y se acuestan muy tarde, para comer un pan de fatigas, porque Dios concede el sueño a sus amados.3Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa.4Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud.5Dichosos los que llenan su aljaba con esta clase de flechas.[1] No serán avergonzados por sus enemigos cuando litiguen con ellos en los tribunales.
1Si YHVH no edifica la Casa, en vano trabajan los que la edifican, Si YHVH no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.2En vano es que os levantéis de madrugada, Y tarde vayáis a descansar, Y que comáis el pan de afanes, Pues lo dará a su amado mientras duerme.3He aquí, herencia de YHVH son los hijos, Y una recompensa el fruto del vientre.4Como saetas en manos del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.5¡Cuán bienaventurado es el varón que llena su aljaba de ellos! No será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta.