1Halleluja! Dankt dem HERRN, denn er ist gut und seine Gnade bleibt ewig bestehen. (1Chr 16,34; Ps 100,4; Ps 105,1)2Wer kann alle herrlichen Wunder des HERRN aufzählen? Wer lobt ihn so, wie es ihm gebührt?3Glücklich sind die, die seine Gebote halten und immer tun, was recht ist. (Ps 15,2)4HERR, denke auch an mich, wenn du deinem Volk gnädig bist, und hilf auch mir. (Ps 44,4)5Lass mich teilhaben am Glück deiner Auserwählten. Lass mich mit einstimmen in den Jubel deines Volkes und dich zusammen mit denen loben, die zu dir gehören. (Ps 1,3; Ps 105,3; Ps 118,15)6Wie unsere Vorfahren, so haben auch wir gesündigt. Wir haben Unrecht begangen und gegen dich gehandelt. (2Chr 30,7; Esr 9,7; Neh 1,7; Sach 1,4)7Unsere Vorfahren in Ägypten verstanden deine Wunder nicht. Schon bald vergaßen sie die vielen Beweise deiner Güte und lehnten sich am Roten Meer[1] gegen dich auf. (Ri 3,7)8Dennoch rettete er sie – um der Ehre seines Namens willen und um seine große Macht zu zeigen. (Hes 20,9)9Er befahl dem Meer[2], sich zu teilen, und es wurde trocken. Er führte Israel über den Meeresgrund, der trocken war wie eine Wüste. (2Mo 14,21; Jes 63,11)10Auf diese Weise rettete er sein Volk vor seinen Feinden und befreite es von seinen Gegnern.11Danach strömte das Wasser wieder zurück und bedeckte ihre Feinde, nicht ein Einziger von ihnen blieb am Leben. (2Mo 15,5)12Da glaubten sie an sein Wort und lobten ihn mit Liedern.13Doch wie rasch vergaßen sie wieder, was er getan hatte, und warteten nicht auf seinen Rat.14In der Wüste entflammten ihre Begierden und sie stellten Gottes Geduld in der Einöde auf die Probe. (4Mo 11,4)15Schließlich gab er ihnen, worum sie gebeten hatten, doch er schickte ihnen auch eine Seuche. (Ps 78,29)16Die Menschen im Lager wurden eifersüchtig auf Mose und beneideten Aaron, den heiligen Priester des HERRN. (4Mo 16,1)17Deshalb tat sich die Erde auf und verschlang Datan und begrub Abiram und die anderen Aufrührer. (5Mo 11,6)18Feuer fiel auf ihre Anhänger und eine Flamme verzehrte die Gottlosen. (4Mo 16,35)19Am Berg Sinai[3] machten sich die Menschen ein Kalb und verneigten sich vor einem goldenen Götzen. (Apg 7,41)20Sie tauschten ihren herrlichen Gott ein gegen das Bild eines Gras fressenden Ochsen! (Jer 2,11; Röm 1,23)21Sie vergaßen Gott, ihren Retter, der in Ägypten so große Taten vollbracht hatte, (5Mo 10,21)22so wundervolle Taten in jenem Land, und so Schreckliches am Roten Meer. (Ps 105,27)23Deshalb schwor er, dass er sie vernichten wolle. Doch Mose, sein Erwählter, trat zwischen den HERRN und das Volk und flehte ihn an, von seinem Zorn abzulassen und sie nicht zu vernichten. (2Mo 32,10)24Dann wollten sie das schöne Land nicht betreten, denn sie glaubten Gottes Worten nicht. (Jer 3,19)25Sie murrten in ihren Zelten und verweigerten dem HERRN den Gehorsam.26Deshalb schwor er, dass er sie in der Wüste töten wolle, (Hebr 3,11)27dass er ihre Nachkommen unter den Völkern verstreuen und sie in ferne Länder führen würde.28Da beteten unsere Väter den Götzen Baal in Peor an und aßen von Opfern, die Toten dargebracht wurden! (Hos 9,10)29Damit weckten sie den Zorn des HERRN, und es brach eine Seuche unter ihnen aus.30Doch Pinhas hatte den Mut zu handeln und hielt Gericht, und die Plage hörte auf. (4Mo 25,7)31Sein Handeln machte ihn vor Gott gerecht, ihn und alle seine Kinder von nun an bis in Ewigkeit.32Auch bei Meriba forderten sie den Zorn des HERRN heraus und brachten Mose in große Bedrängnis. (Ps 78,40)33Sie machten Mose zornig[4], und er fing an, unbedacht zu reden.34Sie vernichteten die anderen Völker nicht, wie der HERR es ihnen befohlen hatte. (Ri 1,21)35Stattdessen vermischten sie sich mit ihnen und übernahmen ihre Bräuche.36Sie beteten ihre Götzen an, und das führte sie ins Verderben.37Sie opferten sogar ihre Söhne und Töchter den Dämonen. (2Kön 17,17)38So vergossen sie unschuldiges Blut, das Blut ihrer Söhne und Töchter, die sie den Götzen Kanaans opferten und das Land mit Blut beschmutzten.39Sie verunreinigten sich durch ihre bösen Taten und brachen Gott die Treue. (Hos 4,12)40Deshalb entbrannte der Zorn des HERRN gegen sein Volk, und er verabscheute sein eigenes Volk. (Ri 2,12)41Er lieferte sie den anderen Völkern aus, und die sie hassten, herrschten nun über sie. (Neh 9,27)42Ihre Feinde zertraten sie und unterdrückten sie grausam.43Immer wieder befreite er sie, aber sie lehnten sich weiter gegen ihn auf und kamen durch ihre Sünde um. (Ri 6,6; Ps 81,13)44Doch noch immer hatte er Mitleid mit ihnen und erhörte ihre Schreie.45Er dachte an seinen Bund mit ihnen und bereute in seiner Gnade seinen Zorn. (3Mo 26,42)46Er ließ sie Erbarmen finden bei allen, die sie gefangen hielten. (2Chr 30,9; Esr 9,9)47HERR, unser Gott, rette uns! Sammle uns wieder aus den Völkern, damit wir deinen heiligen Namen preisen und uns freuen, dass wir dich loben können. (1Chr 16,1)48Gelobt sei der HERR, der Gott Israels, bis in alle Ewigkeit! Und das ganze Volk soll sprechen: »Amen!« Halleluja!
Psalm 106
Nueva Versión Internacional
von Biblica1¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor! Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.2¿Quién puede proclamar las proezas del Señor, o expresar toda su alabanza?3Dichosos los que practican la justicia y hacen siempre lo que es justo.4Recuérdame, Señor, cuando te compadezcas de tu pueblo; ven en mi ayuda el día de tu salvación.5Hazme disfrutar del bienestar de tus escogidos, participar de la alegría de tu pueblo y expresar mis alabanzas con tu heredad.6Hemos pecado, lo mismo que nuestros padres; hemos hecho lo malo y actuado con iniquidad.7Cuando nuestros padres estaban en Egipto, no tomaron en cuenta tus maravillas; no tuvieron presente tu bondad infinita y se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.[1]8Pero Dios los salvó, haciendo honor a su nombre, para mostrar su gran poder.9Reprendió al Mar Rojo, y éste quedó seco; los condujo por las profundidades del mar como si cruzaran el desierto.10Los salvó del poder de sus enemigos, del poder de quienes los odiaban.11Las aguas envolvieron a sus adversarios, y ninguno de éstos quedó con vida.12Entonces ellos creyeron en sus promesas y le entonaron alabanzas.13Pero muy pronto olvidaron sus acciones y no esperaron a conocer sus planes.14En el desierto cedieron a sus propios deseos; en los páramos pusieron a prueba a Dios.15Y él les dio lo que pidieron, pero les envió una enfermedad devastadora.16En el campamento tuvieron envidia de Moisés y de Aarón, el que estaba consagrado al Señor.17Se abrió la tierra y se tragó a Datán; sepultó a los seguidores de Abirán.18Un fuego devoró a esa pandilla; las llamas consumieron a los impíos.19En Horeb hicieron un becerro; se postraron ante un ídolo de fundición.20Cambiaron al que era su motivo de orgullo[2] por la imagen de un toro que come hierba.21Se olvidaron del Dios que los salvó y que había hecho grandes cosas en Egipto:22milagros en la tierra de Cam y portentos junto al Mar Rojo.23Dios amenazó con destruirlos, pero no lo hizo por Moisés, su escogido, que se puso ante él en la brecha e impidió que su ira los destruyera.24Menospreciaron esa bella tierra; no creyeron en la promesa de Dios.25Refunfuñaron en sus tiendas de campaña y no obedecieron al Señor.26Por tanto, él levantó su mano contra ellos para hacerlos caer en el desierto,27para hacer caer a sus descendientes entre las naciones y dispersarlos por todos los países.28Se sometieron al yugo de Baal Peor y comieron de las ofrendas a ídolos sin vida.[3]29Provocaron al Señor con sus malvadas acciones, y les sobrevino una plaga.30Pero Finés se levantó e hizo justicia, y la plaga se detuvo.31Esto se le acreditó como un acto de justicia para siempre, por todas las generaciones.32Junto a las aguas de Meribá hicieron enojar al Señor, y a Moisés le fue mal por culpa de ellos,33pues lo sacaron de quicio y él habló sin pensar lo que decía.34No destruyeron a los pueblos que el Señor les había señalado,35sino que se mezclaron con los paganos y adoptaron sus costumbres.36Rindieron culto a sus ídolos, y se les volvieron una trampa.37Ofrecieron a sus hijos y a sus hijas como sacrificio a esos demonios.38Derramaron sangre inocente, la sangre de sus hijos y sus hijas. Al ofrecerlos en sacrificio a los ídolos de Canaán, su sangre derramada profanó la tierra.39Tales hechos los contaminaron; tales acciones los corrompieron.40La ira del Señor se encendió contra su pueblo; su heredad le resultó aborrecible.41Por eso los entregó a los paganos, y fueron dominados por quienes los odiaban.42Sus enemigos los oprimieron, los sometieron a su poder.43Muchas veces Dios los libró; pero ellos, empeñados en su rebeldía, se hundieron en la maldad.44Al verlos Dios angustiados, y al escuchar su clamor,45se acordó del pacto que había hecho con ellos y por su gran amor les tuvo compasión.46Hizo que todos sus opresores también se apiadaran de ellos.47Sálvanos, Señor, Dios nuestro; vuelve a reunirnos de entre las naciones, para que demos gracias a tu santo nombre y orgullosos te alabemos.48¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel, eternamente y para siempre! ¡Que todo el pueblo diga: «Amén»! ¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Psalm 106
La Biblia Textual
von Sociedad Bíblica Iberoamericana1¡Aleluya! ¡Alabad a YHVH, porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia!2¿Quién podrá contar las proezas de YHVH? ¿Quién hará oír toda su alabanza?3¡Cuán bienaventurados son los que guardan el derecho, Los que practican la justicia en todo tiempo!4Acuérdate de mí, oh YHVH, cuando favorezcas a tu pueblo, Visítame con tu salvación,5Para que yo pueda ver el bien de tus escogidos, Para que me regocije en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad.6Hemos pecado juntamente con nuestros padres, Hemos hecho iniquidad, y nos comportamos impíamente.7Nuestros padres no entendieron tus maravillas en Egipto, No se acordaron de la multitud de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, en el Mar Rojo.8Pero Él los salvó por amor de su Nombre, Para hacer notorio su poder.9Reprendió al Mar Rojo y quedó seco, Y los hizo pasar por las profundidades, como por un desierto.10Los salvó de mano del que los aborrecía, Y los redimió de mano del enemigo.11Cubrieron las aguas a sus enemigos, No quedó ni uno de ellos.12Entonces creyeron a sus palabras, Y cantaron su alabanza.13Bien pronto echaron al olvido sus obras; No esperaron su consejo.14Apetecieron con avidez en el desierto, Y en el yermo tentaron a Dios.15Él les dio lo que pedían, Pero les envió un cólico por su gula.16Envidiaron a Moisés en el campamento, Y a Aarón, consagrado de YHVH.17Se abrió la tierra y se tragó a Datán, Y se cerró sobre Abiram y sus secuaces.18El fuego se encendió contra su cuadrilla, Y una llama consumió a los culpables.19Hicieron becerro en Horeb, Se postraron ante una imagen de fundición.20Cambiaron mi gloria Por la imagen de un animal que come hierba.21Olvidaron a Dios, su Salvador, Que había hecho prodigios en Egipto,22Maravillas en la tierra de Cam, Y portentos junto al Mar Rojo.23Dijo entonces que los hubiera destruido, A no ser porque Moisés su escogido, Se plantó en la brecha frente a Él, Para apartar su ira del exterminio.24Desdeñaron un país deleitoso, Desconfiando de su palabra,25Antes, murmuraron en sus tiendas, Y no obedecieron la voz de YHVH.26Alzando la mano les juró Que los haría caer en el desierto,27Que haría caer su linaje entre las naciones, Y los esparciría por las tierras.28Se enyugaron con Baal-Peor, Y comieron de lo sacrificado a los ídolos muertos.29Lo provocaron con sus hechos, Y una plaga irrumpió entre ellos.30Pero Finees se alzó e hizo justicia, Y la plaga se detuvo,31Y le fue contado a su favor Por generaciones para siempre.32Lo irritaron en las aguas de Meriba, Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,33Porque hicieron rebelar su espíritu, Y él habló precipitadamente con sus labios.34No destruyeron a los pueblos, Que YHVH les había mandado,35Antes, se mezclaron con gentiles, E imitaron sus costumbres,36Y sirvieron a sus ídolos, Y cayeron en su trampa,37Inmolaron sus hijos y sus hijas a los demonios,38Derramaron sangre inocente, La sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con delitos de sangre.39Así se contaminaron con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos.40Por tanto la ira de YHVH se encendió contra su pueblo, Y abominó su heredad;41Los entregó en mano de gentiles, Y quienes los aborrecían se enseñorearon de ellos.42Sus enemigos los oprimían, Y eran quebrantados bajo su poder.43¡Cuántas veces los libró! Pero ellos, obstinados en su actitud, Se hundían en su maldad.44Con todo, Él miraba su angustia Y oía su clamor,45Se acordaba de su pacto con ellos, Y se compadecía conforme a la multitud de sus misericordias.46Hizo que tuvieran piedad Todos los que los tenían cautivos.47Oh YHVH, Dios nuestro, sálvanos Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo Nombre, Para que nos gloriemos en tu alabanza.48¡Bendito sea YHVH, Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad! Y todo el pueblo diga: ¡Amén! ¡Aleluya!