1Gebet eines verzweifelten Menschen, der sein Leid dem HERRN klagt.2HERR, höre mein Gebet und vernimm mein Schreien! (2Mo 2,23; 1Sam 9,16)3Wende dich nicht von mir ab, wenn ich in Not bin. Höre mich und antworte mir schnell, wenn ich zu dir rufe, (Ps 69,18)4denn meine Tage vergehen wie Rauch und mein Körper brennt wie Feuer. (Hi 30,30; Jak 4,14)5Mein Herz verdorrt wie Gras, auf nichts habe ich mehr Appetit.6Mein unablässiges Klagen hat mich bis auf Haut und Knochen abmagern lassen. (Kla 4,8)7Ich bin wie eine Eule in der Wüste, wie ein Käuzchen in Ruinen.8Ich liege schlaflos, ich bin wie ein einsamer Vogel auf dem Dach. (Ps 77,5)9Tag für Tag verhöhnen mich meine Feinde. Sie verspotten und beschimpfen mich. (2Sam 16,5; Jes 65,15; Lk 23,11; Apg 26,11)10Ich esse Asche statt Nahrung und fülle meinen Becher mit Tränen11über deinen Zorn und deine Wut, denn du hast mich aufgehoben und zu Boden geworfen.12Mein Leben schwindet dahin wie ein Schatten am Abend. Ich bin wie Gras, das vertrocknet.13Doch du herrschst für alle Zeiten, HERR. Dein Ruhm reicht von einer Generation zur anderen. (2Mo 3,15; Kla 5,19)14Du wirst dich erheben und Jerusalem[1] Barmherzigkeit erweisen – denn jetzt ist es Zeit, sich über die Stadt zu erbarmen, jetzt ist es Zeit für die Hilfe, die du versprochen hast. (Jes 60,10; Sach 1,12)15Denn dein Volk liebt ihre Mauern, es trauert darüber, dass sie in Trümmern liegen.16Die Völker werden den HERRN fürchten und alle Könige der Erde werden vor seiner Herrlichkeit erbeben. (1Kön 8,41)17Denn der HERR wird Jerusalem wieder aufbauen. Er wird erscheinen in seiner Herrlichkeit. (Jes 60,1)18Er wird die Gebete der Hilflosen erhören und sich ihren Bitten nicht verschließen. (Neh 1,6)19Und dies soll für unsere Nachkommen aufgeschrieben werden, damit das Volk, das es dann geben wird, den HERRN lobt: (5Mo 31,19; 1Kor 10,11)20Sagt ihnen, der HERR hat aus seinem himmlischen Heiligtum herabgeschaut. Er sah aus dem Himmel auf die Erde hinunter (5Mo 26,15)21und hörte das Stöhnen der Gefangenen und ließ die zum Tode Verurteilten frei.22Deshalb wird der Ruhm des HERRN in Zion verkündet, darum wird er in Jerusalem gelobt, (Sach 8,20)23wenn alle Völker sich versammeln und die Königreiche, um den HERRN anzubeten. (Ps 86,9)24Er hat mich mitten aus dem Leben gerissen und meine Tage verkürzt.25Doch ich schrie zu ihm: »Mein Gott, der du für immer lebst, nimm mir nicht das Leben, denn ich bin noch so jung!« (Jes 38,10)26Einst hast du das Fundament der Erde gelegt und der Himmel ist das Werk deiner Hände. (1Mo 1,1; Hebr 1,10)27Sie werden vergehen, du aber bleibst ewig; sie werden veralten wie ein Gewand. Du wirst sie wechseln wie ein Kleidungsstück, und sie werden fort sein. (Mt 24,35; 2Petr 3,10; Offb 20,11)28Doch du bleibst für immer und ewig derselbe, deine Jahre haben kein Ende. (Mal 3,6; Jak 1,17)29Die Kinder deines Volkes werden in Sicherheit leben und ihre Nachkommen werden vor dir aufblühen.
Psalm 102
Nueva Versión Internacional
von Biblica1Escucha, Señor, mi oración; llegue a ti mi clamor.2No escondas de mí tu rostro cuando me encuentro angustiado. Inclina a mí tu oído; respóndeme pronto cuando te llame.3Pues mis días se desvanecen como el humo, los huesos me arden como brasas.4Mi corazón decae y se marchita como la hierba; ¡hasta he perdido el apetito!5Por causa de mis fuertes gemidos se me pueden contar los huesos.[1]6Parezco una lechuza del desierto; soy como un búho entre las ruinas.7No logro conciliar el sueño; parezco ave solitaria sobre el tejado.8A todas horas me ofenden mis enemigos, y hasta usan mi nombre para maldecir.9Las cenizas son todo mi alimento; mis lágrimas se mezclan con mi bebida.10¡Por tu enojo, por tu indignación, me levantaste para luego arrojarme!11Mis días son como sombras nocturnas; me voy marchitando como la hierba.12Pero tú, Señor, reinas eternamente; tu nombre perdura por todas las generaciones.13Te levantarás y tendrás piedad de Sión, pues ya es tiempo de que la compadezcas. ¡Ha llegado el momento señalado!14Tus siervos sienten cariño por sus ruinas; los mueven a compasión sus escombros.15Las naciones temerán el nombre del Señor; todos los reyes de la tierra reconocerán su majestad.16Porque el Señor reconstruirá a Sión, y se manifestará en su esplendor.17Atenderá a la oración de los desamparados, y no desdeñará sus ruegos.18Que se escriba esto para las generaciones futuras, y que el pueblo que será creado alabe al Señor.19Miró el Señor desde su altísimo santuario; contempló la tierra desde el cielo,20para oír los lamentos de los cautivos y liberar a los condenados a muerte;21para proclamar en Sión el nombre del Señor y anunciar en Jerusalén su alabanza,22cuando todos los pueblos y los reinos se reúnan para adorar al Señor.23En el curso de mi vida acabó Dios con mis fuerzas;[2] me redujo los días.24Por eso dije: «No me lleves, Dios mío, a la mitad de mi vida; tú permaneces por todas las generaciones.25En el principio tú afirmaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.26Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como un vestido. Y como ropa los cambiarás, y los dejarás de lado.27Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tienen fin.28Los hijos de tus siervos se establecerán, y sus descendientes habitarán en tu presencia.»
Oración de un afligido que desmaya, y en presencia de YHVH derrama su querella.
1¡Oh YHVH, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor!2¡No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia! ¡Inclina a mí tu oído! ¡Respóndeme pronto el día en que te invoco!3Porque los días se desvanecen como humo Y mis huesos arden como leña seca.4Mi corazón herido se agosta como la hierba, Y aun de comer mi pan me olvido.5Al son de mis gemidos La piel se me pega a los huesos.6Soy semejante a la lechuza del desierto, He venido a ser como un búho de las soledades.7Estoy desvelado, y me siento como pájaro sin pareja en el tejado.8Mis enemigos me afrentan cada día, Mis escarnecedores me maldicen.9He comido, pues, cenizas como pan, Y he mezclado con lágrimas mi bebida,10A causa de tu indignación y de tu ira, Porque me alzaste en vilo y me arrojaste.11Mis días son una sombra que se alarga, Y me voy secando como la hierba.12Tú en cambio, oh YHVH, permaneces para siempre, Tu Nombre pasa de generación en en generación.13Te levantarás y tendrás compasión de Sión, Porque es el momento de tener misericordia de ella, Porque ha llegado el tiempo señalado,14Porque tus siervos aman sus piedras, Y miran con afecto hasta su mismo polvo.15Así las naciones temerán el nombre de YHVH, Y todos los reyes de la tierra tu gloria.16Porque YHVH habrá reedificado a Sión, Habrá aparecido en su gloria,17Habrá vuelto el rostro a la oración de los desamparados, Pues no habrá despreciado su ruego.18Esto será escrito para la postrera generación, Para que un pueblo aún por crear alabe a YH,19Que se asomó desde su excelso Santuario. Desde los cielos YHVH se fijó en la tierra,20Para oír el lamento del cautivo, Para libertar a los condenados a muerte.21Así se pregonará en Sión la fama de YHVH, Y su alabanza en Jerusalem,22Cuando los pueblos y los reinos sean congregados a una, Para servir a YHVH.23Él agotó mi fuerza en el camino, Acortó mis días.24Digo: ¡Dios mío, no me arrebates en la mitad de mis días! Tú, cuyos años se miden por generaciones.25Tú desde el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.26Ellos ciertamente perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como una vestidura, Como vestido los cambiarás, y desaparecerán.27Pero Tú eres el mismo, Y tus años no se acaban.28Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti.