Psalm 102

Neues Leben. Die Bibel

von SCM Verlag
1 Gebet eines verzweifelten Menschen, der sein Leid dem HERRN klagt.2 HERR, höre mein Gebet und vernimm mein Schreien! (2Mo 2,23; 1Sam 9,16)3 Wende dich nicht von mir ab, wenn ich in Not bin. Höre mich und antworte mir schnell, wenn ich zu dir rufe, (Ps 69,18)4 denn meine Tage vergehen wie Rauch und mein Körper brennt wie Feuer. (Hi 30,30; Jak 4,14)5 Mein Herz verdorrt wie Gras, auf nichts habe ich mehr Appetit.6 Mein unablässiges Klagen hat mich bis auf Haut und Knochen abmagern lassen. (Kla 4,8)7 Ich bin wie eine Eule in der Wüste, wie ein Käuzchen in Ruinen.8 Ich liege schlaflos, ich bin wie ein einsamer Vogel auf dem Dach. (Ps 77,5)9 Tag für Tag verhöhnen mich meine Feinde. Sie verspotten und beschimpfen mich. (2Sam 16,5; Jes 65,15; Lk 23,11; Apg 26,11)10 Ich esse Asche statt Nahrung und fülle meinen Becher mit Tränen11 über deinen Zorn und deine Wut, denn du hast mich aufgehoben und zu Boden geworfen.12 Mein Leben schwindet dahin wie ein Schatten am Abend. Ich bin wie Gras, das vertrocknet.13 Doch du herrschst für alle Zeiten, HERR. Dein Ruhm reicht von einer Generation zur anderen. (2Mo 3,15; Kla 5,19)14 Du wirst dich erheben und Jerusalem[1] Barmherzigkeit erweisen – denn jetzt ist es Zeit, sich über die Stadt zu erbarmen, jetzt ist es Zeit für die Hilfe, die du versprochen hast. (Jes 60,10; Sach 1,12)15 Denn dein Volk liebt ihre Mauern, es trauert darüber, dass sie in Trümmern liegen.16 Die Völker werden den HERRN fürchten und alle Könige der Erde werden vor seiner Herrlichkeit erbeben. (1Kön 8,41)17 Denn der HERR wird Jerusalem wieder aufbauen. Er wird erscheinen in seiner Herrlichkeit. (Jes 60,1)18 Er wird die Gebete der Hilflosen erhören und sich ihren Bitten nicht verschließen. (Neh 1,6)19 Und dies soll für unsere Nachkommen aufgeschrieben werden, damit das Volk, das es dann geben wird, den HERRN lobt: (5Mo 31,19; 1Kor 10,11)20 Sagt ihnen, der HERR hat aus seinem himmlischen Heiligtum herabgeschaut. Er sah aus dem Himmel auf die Erde hinunter (5Mo 26,15)21 und hörte das Stöhnen der Gefangenen und ließ die zum Tode Verurteilten frei.22 Deshalb wird der Ruhm des HERRN in Zion verkündet, darum wird er in Jerusalem gelobt, (Sach 8,20)23 wenn alle Völker sich versammeln und die Königreiche, um den HERRN anzubeten. (Ps 86,9)24 Er hat mich mitten aus dem Leben gerissen und meine Tage verkürzt.25 Doch ich schrie zu ihm: »Mein Gott, der du für immer lebst, nimm mir nicht das Leben, denn ich bin noch so jung!« (Jes 38,10)26 Einst hast du das Fundament der Erde gelegt und der Himmel ist das Werk deiner Hände. (1Mo 1,1; Hebr 1,10)27 Sie werden vergehen, du aber bleibst ewig; sie werden veralten wie ein Gewand. Du wirst sie wechseln wie ein Kleidungsstück, und sie werden fort sein. (Mt 24,35; 2Petr 3,10; Offb 20,11)28 Doch du bleibst für immer und ewig derselbe, deine Jahre haben kein Ende. (Mal 3,6; Jak 1,17)29 Die Kinder deines Volkes werden in Sicherheit leben und ihre Nachkommen werden vor dir aufblühen.

Psalm 102

Nueva Versión Internacional

von Biblica
1 Escucha, Señor, mi oración; llegue a ti mi clamor.2 No escondas de mí tu rostro cuando me encuentro angustiado. Inclina a mí tu oído; respóndeme pronto cuando te llame.3 Pues mis días se desvanecen como el humo, los huesos me arden como brasas.4 Mi corazón decae y se marchita como la hierba; ¡hasta he perdido el apetito!5 Por causa de mis fuertes gemidos se me pueden contar los huesos.[1]6 Parezco una lechuza del desierto; soy como un búho entre las ruinas.7 No logro conciliar el sueño; parezco ave solitaria sobre el tejado.8 A todas horas me ofenden mis enemigos, y hasta usan mi nombre para maldecir.9 Las cenizas son todo mi alimento; mis lágrimas se mezclan con mi bebida.10 ¡Por tu enojo, por tu indignación, me levantaste para luego arrojarme!11 Mis días son como sombras nocturnas; me voy marchitando como la hierba.12 Pero tú, Señor, reinas eternamente; tu nombre perdura por todas las generaciones.13 Te levantarás y tendrás piedad de Sión, pues ya es tiempo de que la compadezcas. ¡Ha llegado el momento señalado!14 Tus siervos sienten cariño por sus ruinas; los mueven a compasión sus escombros.15 Las naciones temerán el nombre del Señor; todos los reyes de la tierra reconocerán su majestad.16 Porque el Señor reconstruirá a Sión, y se manifestará en su esplendor.17 Atenderá a la oración de los desamparados, y no desdeñará sus ruegos.18 Que se escriba esto para las generaciones futuras, y que el pueblo que será creado alabe al Señor.19 Miró el Señor desde su altísimo santuario; contempló la tierra desde el cielo,20 para oír los lamentos de los cautivos y liberar a los condenados a muerte;21 para proclamar en Sión el nombre del Señor y anunciar en Jerusalén su alabanza,22 cuando todos los pueblos y los reinos se reúnan para adorar al Señor.23 En el curso de mi vida acabó Dios con mis fuerzas;[2] me redujo los días.24 Por eso dije: «No me lleves, Dios mío, a la mitad de mi vida; tú permaneces por todas las generaciones.25 En el principio tú afirmaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.26 Ellos perecerán, pero tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como un vestido. Y como ropa los cambiarás, y los dejarás de lado.27 Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tienen fin.28 Los hijos de tus siervos se establecerán, y sus descendientes habitarán en tu presencia.»

Psalm 102

La Biblia Textual

von Sociedad Bíblica Iberoamericana
1 ¡Oh YHVH, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor!2 ¡No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia! ¡Inclina a mí tu oído! ¡Respóndeme pronto el día en que te invoco!3 Porque los días se desvanecen como humo Y mis huesos arden como leña seca.4 Mi corazón herido se agosta como la hierba, Y aun de comer mi pan me olvido.5 Al son de mis gemidos La piel se me pega a los huesos.6 Soy semejante a la lechuza del desierto, He venido a ser como un búho de las soledades.7 Estoy desvelado, y me siento como pájaro sin pareja en el tejado.8 Mis enemigos me afrentan cada día, Mis escarnecedores me maldicen.9 He comido, pues, cenizas como pan, Y he mezclado con lágrimas mi bebida,10 A causa de tu indignación y de tu ira, Porque me alzaste en vilo y me arrojaste.11 Mis días son una sombra que se alarga, Y me voy secando como la hierba.12 Tú en cambio, oh YHVH, permaneces para siempre, Tu Nombre pasa de generación en en generación.13 Te levantarás y tendrás compasión de Sión, Porque es el momento de tener misericordia de ella, Porque ha llegado el tiempo señalado,14 Porque tus siervos aman sus piedras, Y miran con afecto hasta su mismo polvo.15 Así las naciones temerán el nombre de YHVH, Y todos los reyes de la tierra tu gloria.16 Porque YHVH habrá reedificado a Sión, Habrá aparecido en su gloria,17 Habrá vuelto el rostro a la oración de los desamparados, Pues no habrá despreciado su ruego.18 Esto será escrito para la postrera generación, Para que un pueblo aún por crear alabe a YH,19 Que se asomó desde su excelso Santuario. Desde los cielos YHVH se fijó en la tierra,20 Para oír el lamento del cautivo, Para libertar a los condenados a muerte.21 Así se pregonará en Sión la fama de YHVH, Y su alabanza en Jerusalem,22 Cuando los pueblos y los reinos sean congregados a una, Para servir a YHVH.23 Él agotó mi fuerza en el camino, Acortó mis días.24 Digo: ¡Dios mío, no me arrebates en la mitad de mis días! Tú, cuyos años se miden por generaciones.25 Tú desde el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.26 Ellos ciertamente perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como una vestidura, Como vestido los cambiarás, y desaparecerán.27 Pero Tú eres el mismo, Y tus años no se acaban.28 Los hijos de tus siervos permanecerán, Y su simiente será establecida delante de ti.