1 Cr 11:9Y David se fortaleció más y más, porque el SEÑOR Todopoderoso estaba con él.2 S 23:1Estas son las últimas palabras de David: «Oráculo de David hijo de Isaí, dulce cantor de Israel; hombre exaltado por el Altísimo y ungido por el Dios de Jacob.1 S 21:1Cuando David llegó a Nob, fue a ver al sacerdote Ajimélec, quien, al encontrarse con David, se puso nervioso. ―¿Por qué vienes solo? —le preguntó—. ¿Cómo es que nadie te acompaña?1 S 19:1Saúl les comunicó a su hijo Jonatán y a todos sus funcionarios su decisión de matar a David. Pero, como Jonatán le tenía tanto afecto a David,2 S 12:1El SEÑOR envió a Natán para que hablara con David. Cuando se presentó ante David, le dijo: ―Dos hombres vivían en un pueblo. El uno era rico, y el otro pobre.1 S 21:10Ese mismo día David, todavía huyendo de Saúl, se dirigió a Aquis, rey de Gat.2 S 7:17Natán le comunicó todo esto a David, tal como lo había recibido por revelación.1 Cr 17:15Natán le comunicó todo esto a David, tal como lo había recibido por revelación.2 S 9:1El rey David averiguó si había alguien de la familia de Saúl a quien pudiera beneficiar en memoria de Jonatán1 Cr 29:26David hijo de Isaí reinó sobre todo Israel.1 S 20:17pues quería a David como a sí mismo. Por ese cariño que le tenía, le pidió a David confirmar el pacto bajo juramento.2 S 22:1David dedicó al SEÑOR la letra de esta canción cuando el SEÑOR lo libró de Saúl y de todos sus enemigos.1 Cr 2:15el sexto, Ozén; y el séptimo, David.1 Cr 15:1David construyó para sí casas en la Ciudad de David, dispuso un lugar para el arca de Dios y le levantó una tienda de campaña.Mt 1:6e Isaí, padre del rey David. David fue el padre de Salomón, cuya madre había sido la esposa de Urías;2 S 5:7Pero David logró capturar la fortaleza de Sión, que ahora se llama la Ciudad de David.2 S 3:1La guerra entre las familias de Saúl y de David se prolongó durante mucho tiempo. David consolidaba más y más su reino, en tanto que el de Saúl se iba debilitando.1 S 29:5¿Acaso no es este el David por quien danzaban, y en sus cantos decían: «Saúl mató a sus miles; pero David, a sus diez miles»?1 Cr 11:7David se estableció en la fortaleza, y por eso la llamaron«Ciudad de David».1 S 18:14David tuvo éxito en todas sus expediciones, porque el SEÑOR estaba con él.1 S 18:12Saúl sabía que el SEÑOR lo había abandonado, y que ahora estaba con David. Por eso tuvo temor de David1 S 30:11Los hombres de David se encontraron en el campo con un egipcio, y se lo llevaron a David. Le dieron de comer y de beber,1 Cr 11:1Todos los israelitas se reunieron con David en Hebrón y le dijeron: «Nosotros somos de tu misma sangre.2 S 5:1Todas las tribus de Israel fueron a Hebrón para hablar con David. Le dijeron: «Nosotros somos de tu misma sangre.1 S 24:22David se lo juró. Luego Saúl volvió a su palacio, y David y sus hombres subieron al refugio.Sal 132:10Por amor a David, tu siervo, no le des la espalda a tu ungido.2 S 5:16Elisama, Eliadá y Elifelet.Sal 23:1El SEÑOR es mi pastor, nada me falta;1 S 23:7Cuando le contaron a Saúl que David había ido a Queilá, exclamó: «¡Dios me lo ha entregado! David se ha metido en una ciudad con puertas y cerrojos, y no tiene escapatoria».1 Cr 11:5Estos le dijeron a David: «¡No entrarás aquí!» Pero David se apoderó de la fortaleza de Sión, que también se conoce como la Ciudad de David.1 S 24:1Cuando Saúl regresó de perseguir a los filisteos, le informaron de que David estaba en el desierto de Engadi.2 S 24:11Por la mañana, antes de que David se levantara, la palabra del SEÑOR vino al profeta Gad, vidente de David, y le dio este mensaje:2 S 11:1En la primavera, que era la época en que los reyes salían de campaña, David mandó a Joab con la guardia real y todo el ejército de Israel para que aniquilara a los amonitas y sitiara la ciudad de Rabá. Pero David se quedó en Jerusalén.1 Cr 14:7Elisama, Belyadá y Elifelet.2 S 6:1Una vez más, David reunió los treinta batallones de soldados escogidos de Israel,Rt 4:22Obed, el padre de Isaí; e Isaí, el padre de David.2 S 3:5el sexto, Itreán hijo de Eglá, que era otra esposa de David. Estos son los hijos que le nacieron a David mientras estuvo en Hebrón.Sal 25:1A ti, SEÑOR, elevo mi alma;1 R 2:10David murió y fue sepultado en la ciudad que lleva su nombre.1 Cr 14:1Hiram, rey de Tiro, envió a David una embajada que le llevó madera de cedro, albañiles y carpinteros para construirle un palacio.2 S 5:9David se instaló en la fortaleza y la llamó Ciudad de David. También construyó una muralla alrededor, desde el terraplén hasta el palacio,1 S 25:1Samuel murió, y fue enterrado en Ramá, donde había vivido. Todo Israel se reunió para hacer duelo por él. Después de eso David bajó al desierto de Maón.2 S 1:17David compuso este lamento en honor de Saúl y de su hijo Jonatán.Sal 89:20He encontrado a David, mi siervo, y lo he ungido con mi aceite santo.1 Cr 21:28Al ver David que el SEÑOR le había respondido, le ofreció sacrificios.1 S 27:12Aquis, por su parte, confiaba en David y se decía: «David se está haciendo odioso a los israelitas, su propia gente. Sin duda me servirá para siempre».2 S 3:6Durante la guerra entre las familias de Saúl y de David, Abner fue consolidando su posición en el reino de Saúl,2 S 8:1Pasado algún tiempo, David derrotó a los filisteos y los subyugó, quitándoles el control de Méteg Amá.1 S 25:9Cuando los hombres de David llegaron, le dieron a Nabal este mensaje de parte de David y se quedaron esperando.1 Cr 21:9El SEÑOR le dijo a Gad, el vidente de David:2 S 1:11Al oírlo, David y los que estaban con él se rasgaron las vestiduras.1 S 26:25―¡Bendito seas, David, hijo mío! —respondió Saúl—. Tú harás grandes cosas, y en todo triunfarás. Luego David siguió su camino, y Saúl regresó a su palacio.1 S 22:1David se fue de Gat y huyó a la cueva de Adulán. Cuando sus hermanos y el resto de la familia se enteraron, fueron a verlo allí.Sal 78:72Y David los pastoreó con corazón sincero; con mano experta los dirigió.1 R 2:1David ya estaba próximo a morir, así que le dio estas instrucciones a su hijo Salomón:1 S 30:20David también se apoderó de todas las ovejas y del ganado. La gente lo llevaba todo al frente y pregonaba: «¡Este es el botín de David!»2 S 20:26Ira el yairita era sacerdote personal de David.1 Cr 3:1Estos fueron los hijos de David nacidos en Hebrón: Su primogénito fue Amón hijo de Ajinoán la jezrelita; el segundo, Daniel hijo de Abigaíl de Carmel;2 S 10:17Cuando David se enteró de esto, reunió a todo Israel, cruzó el Jordán y marchó hacia Jelán. Los sirios se enfrentaron con David y lo atacaron,1 S 23:1Los filisteos atacaron la ciudad de Queilá y saquearon los graneros. Cuando David se enteró de lo sucedido,1 S 18:24Los funcionarios le comunicaron a Saúl la reacción de David.Sal 35:1Defiéndeme, SEÑOR, de los que me atacan; combate a los que me combaten.2 S 16:13David y sus hombres reanudaron el viaje. Simí, por su parte, los seguía por la ladera del monte, maldiciendo a David, tirándole piedras y levantando polvo.1 S 24:8David lo siguió, gritando: ―¡Mi señor el rey! Saúl miró hacia atrás, y David, postrándose rostro en tierra, se inclinóSal 78:70Escogió a su siervo David, al que sacó de los apriscos de las ovejas,2 S 8:15David reinó sobre todo Israel, gobernando al pueblo entero con justicia y rectitud.1 Cr 18:14David reinó sobre todo Israel, gobernando al pueblo entero con justicia y rectitud.1 S 30:4David y los que estaban con él se pusieron a llorar y a gritar hasta quedarse sin fuerzas.2 S 13:21El rey David, al enterarse de todo lo que había pasado, se enfureció.2 S 3:22Ahora bien, los soldados de David regresaban con Joab de una de sus campañas, y traían un gran botín. Abner ya no estaba con David en Hebrón, pues David lo había despedido, y él se había ido tranquilo.Sal 72:20Aquí terminan las oraciones de David hijo de Isaí.1 S 18:15Al ver el éxito de David, Saúl se llenó de temor.1 Cr 29:10Entonces David bendijo así al SEÑOR en presencia de toda la asamblea: «¡Bendito seas, SEÑOR, Dios de nuestro padre Israel, desde siempre y para siempre!Lc 1:69Nos envió un poderoso Salvador en la casa de David su siervo1 Cr 14:8Al enterarse los filisteos de que David había sido ungido rey de todo Israel, subieron todos ellos contra él. Pero David lo supo y salió a su encuentro.1 Cr 18:1Pasado algún tiempo, David derrotó a los filisteos y los subyugó, quitándoles el control de la ciudad de Gat y de sus aldeas.Sal 18:1Tít.-50 – ¡Cuánto te amo, SEÑOR, fuerza mía!1 S 19:4Jonatán le habló a su padre Saúl en favor de David: ―¡No vaya el rey a pecar contra su siervo David! —le rogó—. Él no te ha hecho ningún mal; al contrario, lo que ha hecho ha sido de gran beneficio para ti.1 S 30:1Al tercer día, David y sus hombres llegaron a Siclag, pero se encontraron con que los amalecitas habían invadido la región del Néguev y que, después de atacar e incendiar Siclag,2 S 7:1Una vez que el rey David se hubo establecido en su palacio, el SEÑOR le dio descanso de todos los enemigos que lo rodeaban.Sal 52:1¿Prepotente, por qué te jactas de tu maldad? ¡El amor de Dios es constante!1 S 20:1David huyó de Nayot de Ramá y fue adonde estaba Jonatán. ―¿Qué he hecho yo? —le preguntó—. ¿Qué crimen o delito he cometido contra tu padre, para que él quiera matarme?2 S 12:24Luego David fue a consolar a su esposa y se unió a ella. Betsabé le dio un hijo, al que David llamó Salomón. El SEÑOR amó al niño2 S 11:5así que quedó embarazada y se lo hizo saber a David.1 S 27:7David vivió en territorio filisteo un año y cuatro meses.Sal 16:1Cuídame, oh Dios, porque en ti busco refugio.2 S 21:15Los filisteos reanudaron la guerra contra Israel, y David salió con sus oficiales para hacerles frente. Pero David se quedó agotado,Sal 144:10Tú das la victoria a los reyes; a tu siervo David lo libras de la cruenta espada.2 S 5:17Al enterarse los filisteos de que David había sido ungido rey de Israel, subieron todos ellos contra él; pero David lo supo de antemano y bajó a la fortaleza.2 S 3:31David ordenó a Joab y a todos los que estaban con él: «Rasgaos las vestiduras, vestíos de luto, y haced duelo por Abner». El rey David en persona marchó detrás del féretro,Sal 132:1SEÑOR, acuérdate de David y de todas sus penurias.1 Cr 11:4David y todos los israelitas marcharon contra Jebús (que es Jerusalén), la cual estaba habitada por los jebuseos.1 Cr 23:1David era muy anciano cuando proclamó a su hijo Salomón rey de Israel.Hch 13:22Tras destituir a Saúl, les puso por rey a David, de quien dio este testimonio: “He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón; él realizará todo lo que yo quiero”.1 S 18:1-2Una vez que David y Saúl terminaron de hablar, Saúl tomó a David a su servicio y, desde ese día, no lo dejó volver a la casa de su padre. Jonatán, por su parte, entabló con David una amistad entrañable y llegó a quererlo como a sí mismo.1 S 19:10intentó clavarlo en la pared con la lanza, pero David esquivó el golpe de Saúl, de modo que la lanza quedó clavada en la pared. Esa misma noche David se dio a la fuga.2 S 24:17David, al ver que el ángel destruía a la gente, oró al SEÑOR: «¿Qué culpa tienen estas ovejas? ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el que ha hecho mal! ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre mi familia!»1 Cr 18:13También puso guarniciones en Edom, de modo que los edomitas pasaron a ser vasallos tributarios de David. En todas sus campañas, el SEÑOR le daba la victoria.1 S 30:31y Hebrón, y los ancianos de todos los lugares donde David y sus hombres habían vivido.1 R 15:4No obstante, por consideración a David, el SEÑOR su Dios mantuvo la lámpara de David encendida en Jerusalén, dándole un hijo que le sucediera, para fortalecer así a Jerusalén.