ERF Bibleserver: Dein liebster Weg zur Bibel? Spende jetzt zu Ostern. Mehr erfahren. Jetzt spenden
Damit jeder die Bibel entdecken kann – spende für ERF Bibleserver! Mehr erfahren. Jetzt spenden
Su navegador no está actualizado. Si ERF Bibleserver es muy lento, por favor, actualice su navegador.

Iniciar sesión
... y use todas las características!

  • Leer1. Mose 3
  • Notas
  • Etiquetas
  • Me gusta
  • Historial
  • Diccionarios
  • Plan de lectura
  • Gráficos
  • Videos
  • Ocasiones especiales
  • Donar
  • Blog
  • Boletín informativo
  • Colaborador
  • Ayuda
  • Contacto
  • Habilidad de Alexa
  • Para Webmasters
  • Política de privacidad
  • Declaración de accesibilidad
  • Reglamento general de protección de datos (RGPD)
  • Imprimir
  • Language: español
© 2026 ERF
Regístrese gratis

Génesis 42

Nueva Versión Internacional (Castellano)

de Biblica

Los hermanos de José van a Egipto

1 Cuando Jacob se enteró de que había alimento en Egipto, les dijo a sus hijos: «¿Qué hacéis ahí parados, mirándoos unos a otros? 2 He sabido que hay alimento en Egipto. Id allí y comprad comida para nosotros, para que no muramos, sino que podamos sobrevivir». 3 Diez de los hermanos de José fueron a Egipto a comprar alimento. 4 Pero Jacob no dejó que Benjamín, el hermano de José, se fuera con ellos, porque pensó que podría sucederle alguna desgracia. 5 Fue así como los hijos de Israel fueron a comprar alimento, al igual que otros, porque el hambre se había apoderado de Canaán. 6 José era el gobernador del país, y el que vendía trigo a todo el mundo. Cuando sus hermanos llegaron ante él, se postraron rostro en tierra. 7 En cuanto José vio a sus hermanos, los reconoció; pero, fingiendo no conocerlos, les habló con rudeza: ―¡Y vosotros!, ¿de dónde venís? ―Venimos de Canaán, para comprar alimento —contestaron. 8 Aunque José los había reconocido, sus hermanos no lo reconocieron a él. 9 En ese momento se acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: ―¡De seguro vosotros sois espías, y habéis venido para investigar las zonas desprotegidas del país! 10 ―¡No, señor! —respondieron—. Tus siervos hemos venido a comprar alimento. 11 Todos nosotros somos hijos de un mismo padre, y además somos gente honrada. ¡Tus siervos no somos espías! 12 ―¡No es verdad! —insistió José—. Vosotros habéis venido para investigar las zonas desprotegidas del país. 13 Pero ellos volvieron a responder: ―Nosotros, tus siervos, éramos doce hermanos, todos hijos de un mismo padre que vive en Canaán. El menor se ha quedado con nuestro padre, y el otro ya no vive. 14 Pero José los increpó una vez más: ―Es tal como os he dicho. ¡Vosotros sois espías! 15 Y con esto lo vamos a comprobar: Os juro por la vida del faraón que de aquí no saldréis con vida a menos que traigáis a vuestro hermano menor. 16 Mandad a uno de vosotros a buscar a vuestro hermano; los demás os quedaréis en la cárcel. Así sabremos si es verdad lo que decís. Y, si no es así, ¡por la vida del faraón, vosotros sois espías! 17 José los encerró en la cárcel durante tres días. 18 Al tercer día les dijo: ―Yo soy un hombre temeroso de Dios. Haced lo siguiente y salvaréis vuestra vida. 19 Si en verdad sois honrados, quédese uno de vosotros bajo custodia, e id los demás y llevad alimento para calmar el hambre de vuestras familias. 20 Pero traedme a vuestro hermano menor y probadme que decís la verdad. Así no moriréis. Ellos aceptaron la propuesta, 21 pero se decían unos a otros: ―Sin duda estamos sufriendo las consecuencias de lo que hicimos con nuestro hermano. Aunque vimos su angustia cuando nos suplicaba que le tuviéramos compasión, no le hicimos caso. Por eso ahora nos vemos en aprietos. 22 Entonces habló Rubén: ―Yo os advertí que no le hicierais daño al muchacho, pero no me hicisteis caso. ¡Ahora tenemos que pagar el precio de su sangre! 23 Como José les hablaba por medio de un intérprete, ellos no sabían que él entendía todo lo que estaban diciendo. 24 José se apartó de ellos y se echó a llorar. Luego, cuando se controló y pudo hablarles, apartó a Simeón y ordenó que lo ataran en presencia de ellos. 25 José dio también la orden de que llenaran de alimentos sus costales, que repusieran en cada una de sus bolsas el dinero que habían pagado, y que les dieran provisiones para el viaje. Y así se hizo. 26 Entonces ellos cargaron el alimento sobre sus asnos y emprendieron el viaje de vuelta. 27 Cuando llegaron al lugar donde acamparon esa noche, uno de ellos abrió su bolsa para darle de comer a su asno, ¡y allí en la abertura descubrió su dinero! 28 Entonces les dijo a sus hermanos: ―¡Me devolvieron el dinero! Mirad, ¡aquí está, en mi bolsa! Los otros se asustaron mucho y, temblando, se decían unos a otros: ―¿Qué es lo que Dios nos ha hecho? 29 Al llegar a Canaán, donde estaba su padre Jacob, le contaron todo lo que les había sucedido: 30 ―El hombre que gobierna aquel país nos trató con rudeza, hasta tal punto que nos acusó de ser espías. 31 Nosotros le dijimos: “Somos gente honrada. No somos espías”. 32 Además, le dijimos: “Somos doce hermanos, hijos de un mismo padre. Uno ya no vive, y el menor se ha quedado con nuestro padre en Canaán”. 33 »Entonces el hombre que gobierna aquel país nos dijo: “Con esto voy a comprobar si en verdad sois gente honrada. Dejad aquí conmigo a uno de vuestros hermanos, e id a llevar alimento para calmar el hambre de vuestras familias. 34 Pero a la vuelta traedme a vuestro hermano menor. Así comprobaré que no sois espías, y que en verdad sois gente honrada. Luego os entregaré de vuelta a vuestro hermano, y podréis moveros[1] con libertad por el país”». 35 Cuando comenzaron a vaciar sus costales, se encontraron con que la bolsa de dinero de cada uno estaba allí. Esto hizo que ellos y su padre se llenaran de temor. 36 Entonces Jacob, su padre, les dijo: ―¡Vosotros me vais a dejar sin hijos! José ya no está con nosotros, Simeón tampoco está aquí, ¡y ahora os queréis llevar a Benjamín! ¡Todo esto me perjudica! 37 Pero Rubén le dijo a su padre: ―Yo me hago cargo de Benjamín. Si no te lo devuelvo, podrás matar a mis dos hijos. 38 ―¡Mi hijo no se irá con vosotros! —replicó Jacob—. Su hermano José ya está muerto, y ahora solo él me queda. Si le llega a pasar una desgracia en el viaje que vais a emprender, vosotros tendréis la culpa de que este pobre viejo se muera de tristeza. 

La Santa Biblia, Nueva Versión Internacional TM, NVI TM (Castilian)
Copyright © 1999, 2005, 2017 by Biblica, Inc.
Used with permission. All rights reserved worldwide.

“Nueva Versión Internacional” is a trademark registered in the United States Patent and Trademark Office and in the Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) by Biblica, Inc. The “NVI”, “Biblica”, “International Bible Society” and the Biblica Logo are trademarks registered in the United States Patent and Trademark Office by Biblica, Inc. Used with permission.

Génesis 42

Верен

de Veren
1 А когато Яков видя, че в Египет се намира жито, Яков каза на синовете си: Защо се гледате един друг? 2 И каза: Ето, чух, че в Египет се намира жито. Слезте там и ни купете оттам, за да живеем и да не измрем! 3 Тогава десетимата братя на Йосиф слязоха да купят жито от Египет. 4 А Яков не изпрати Вениамин, брата на Йосиф, заедно с братята му, защото казваше: Да не би да му се случи нещастие[1]. 5 И така, между онези, които идваха, дойдоха и синовете на Израил да купят жито, защото и в ханаанската земя имаше глад. 6 А Йосиф беше управител на земята и той беше, който продаваше жито на целия народ на онази земя, затова братята на Йосиф, като дойдоха, му се поклониха с лице до земята. 7 А Йосиф, като видя братята си, ги позна, но се престори, че им е чужд, говореше им грубо и им каза: Откъде идвате? А те казаха: От ханаанската земя, за да купим храна. 8 И Йосиф позна братята си, но те не го познаха. 9 Тогава Йосиф, като си спомни сънищата, които беше сънувал за тях, им каза: Вие сте шпиони[2], дошли сте да шпионирате голотата на тази земя! 10 А те му казаха: Не, господарю мой, слугите ти дойдоха да си купят храна! 11 Ние всички сме синове на един човек, честни хора сме, слугите ти не са шпиони! 12 Но той им каза: Не, дошли сте да шпионирате голотата на земята! 13 А те казаха: Ние, твоите слуги, сме дванадесет братя, синове на един човек в ханаанската земя, и ето, най-младият е днес при баща ни, а единият го няма вече. 14 И Йосиф им каза: Това е, което ви казах, когато рекох: Шпиони сте. 15 Ето как ще бъдете изпитани: Жив е фараонът – няма да излезете оттук, ако не дойде тук и по-младият ви брат[3]! 16 Пратете един от вас да доведе брат ви, а вие ще останете затворени, докато се проверят думите ви дали говорите истина. И ако не – жив е фараонът – наистина вие сте шпиони[4]! 17 И ги постави под стража за три дни. 18 А на третия ден Йосиф им каза: Това направете, и ще живеете, защото аз се боя от Бога: 19 Ако сте честни, нека остане един от братята ви в къщата, в която сте затворени, а вие идете, закарайте жито за глада на домовете си 20 и ми доведете най-младия си брат[5]. Така ще се докаже, че думите ви са истинни, и няма да умрете. И така направиха. 21 И си казаха един на друг: Наистина сме виновни за нашия брат, защото видяхме мъката на душата му, когато ни се молеше, но ние не го послушахме. Затова ни постигна това бедствие. 22 А Рувим им отговори и каза: Не ви ли говорих тези думи: Не съгрешавайте против детето! Но вие не послушахте, затова, ето, кръвта му се изисква. 23 А те не знаеха, че Йосиф разбираше, защото говореха с него чрез преводач. 24 И той се оттегли от тях и плака. После, като се върна при тях, им говореше. И взе измежду тях Симеон и го върза пред очите им. 25 Тогава Йосиф заповяда да напълнят съдовете им с жито, да върнат парите на всекиго в чувала му и да им дадат храна за из път. И така им направиха. 26 А те натовариха житото на магаретата си и си тръгнаха оттам. 27 Но когато един от тях развърза чувала си на мястото за пренощуване, за да даде храна на магарето си, видя, парите си, ето, бяха отгоре в чувала[6]. 28 И каза на братята си: Парите ми са върнати – наистина, ето ги в чувала ми! Тогава сърцата им се ужасиха и те с трепет си говореха един на друг и казваха: Какво е това, което ни стори Бог? 29 И като дойдоха при баща си Яков в ханаанската земя, разказаха му всичко, което им се беше случило. 30 И казаха: Човекът, който е господар на онази земя, ни говори грубо и ни взе за хора, дошли да шпионират странатаст. 9-16;. 31 Но ние му казахме: Честни хора сме, не сме шпиони, 32 дванадесет братя сме, синове на един баща; единият го няма вече, а най-младият е днес при баща ни в ханаанската земя. 33 И човекът, господарят на земята, каза: Ето как ще позная дали сте честни: оставете един от братята при мен и вземете жито за глада на домовете си, и си идете, 34 и ми доведете най-младия си брат[7]. Тогава ще позная, че не сте шпиони, а сте честни, и ще ви пусна брат ви, и вие ще търгувате в тази земя. 35 А като изпразваха чувалите си, ето, на всеки възела с парите беше в чувала му. И те и баща им се уплашиха, като видяха възлите с парите си. 36 Тогава баща им Яков им каза: Вие ме оставихте без деца – Йосиф го няма вече и Симеон го няма вече, и искате и Вениамин да вземете! Върху мен падна всичко това! 37 А Рувим, като говореше на баща си, каза: Убий двамата ми сина, ако не ти го доведа! Предай го в моята ръка и аз пак ще ти го доведа. 38 А Яков каза: Синът ми няма да слезе с вас, защото брат му умря и само той остана. Ако му се случи нещастие по пътя, по който отивате, ще свалите бялата ми коса със скръб в Шеол[8]. 

© 2013 Издателство “ВЕРЕН”. Всички права запазени.