1(Verse 1-15: 1 Chr 16,8-22) Dankt dem HERRN! Macht seinen Namen überall bekannt; verkündet allen Völkern, was er getan hat! (Ps 96,3)2Singt und spielt zu seiner Ehre, ruft euch seine Wunder ins Gedächtnis!3Seid stolz auf ihn, den heiligen Gott! Seid voller Freude über ihn, ihr, die ihr nach ihm fragt!4Geht zum HERRN, denn er ist mächtig; sucht seine Nähe zu aller Zeit! (Ps 27,8)5Erinnert euch an seine machtvollen Taten, an seine Wunder und Gerichtsurteile,6ihr Nachfahren seines Dieners Abraham, ihr Nachkommen Jakobs, ihr seine Erwählten!7Er ist unser Gott, er, der HERR, seine Herrschaft umschließt die ganze Welt.8Niemals vergisst er seinen Bund mit uns, sein Versprechen gilt tausend Generationen. (5Mo 7,9)9So hat er es Abraham zugesagt und es Isaak mit einem Schwur bestätigt. (1Mo 15,18; 1Mo 26,3)10So hat er es Jakob fest versprochen, als ewigen Bund mit Israel. (1Mo 28,13)11Er hat gesagt: »Ich gebe euch ganz Kanaan, ich teile es euch zu als Erbbesitz.«12Sie waren damals leicht zu zählen, nur eine Hand voll Leute waren sie, eingewanderte Fremde im Land.13Sie zogen von einem Volk zum andern, auf Wanderschaft in vieler Herren Länder. (1Mo 12,10; 1Mo 20,1)14Doch Gott ließ sie von niemand unterdrücken, ihretwegen warnte er die Herrscher:15»Hände weg von meinen berufenen Dienern! Krümmt meinen Propheten kein Haar!« (1Mo 20,7)16Als er den Hunger ins Land kommen ließ und kein Brot mehr zu finden war, (1Mo 37,12; 1Mo 39,19; 1Mo 41,1)17da schickte er ihnen jemand voraus: Josef wurde als Sklave verkauft.18Man zwängte seine Füße in eiserne Fesseln, ein eiserner Ring umschloss seinen Hals,19bis dann seine Voraussage sich erfüllte und das Wort des HERRN seine Unschuld erwies. (1Mo 39,11; 1Mo 40,9)20Der König befahl, seine Fesseln zu lösen; der Herrscher vieler Völker gab ihm die Freiheit.21Er vertraute ihm die Regierung an, die Verwaltung seines ganzen Eigentums,22damit er den Ministern Weisung erteilte und die königlichen Ratgeber Weisheit lehrte.23Dann kam Jakob nach Ägypten, Israel wurde Gast im Land der Nachkommen Hams. (1Mo 47,5)24Der HERR ließ das Volk sehr zahlreich werden und mächtiger als seine Unterdrücker. (2Mo 1,6)25So änderte er den Sinn der Ägypter: Sie begannen, die Israeliten zu hassen und Gottes Diener arglistig zu täuschen.26Er sandte Mose, seinen Vertrauten, und Aaron, den er ausgewählt hatte. (2Mo 2,1)27Sie vollbrachten die Wunder, die er angekündigt hatte, seine Machterweise im Land der Hamiten. (2Mo 7,1)28Er schickte die schwärzeste Finsternis – diesmal widersprachen Mose und Aaron ihm nicht.[1]29Die Gewässer der Ägypter verwandelte er in Blut und ließ ihre Fische darin sterben.30Es wimmelte überall von Fröschen, sogar in den königlichen Gemächern.31Auf seinen Befehl kam das Ungeziefer, Schwärme von Mücken bedeckten Ägypten.32Statt Regen schickte er ihnen Hagel, im ganzen Land flammten Blitze.33Ihre Weinstöcke und Feigenbäume zerschlug er, er zerbrach alle Bäume in ihrem Gebiet.34Ein Befehl von ihm, und die Heuschrecken kamen in Riesenscharen ohne Zahl.35Die ließen keinen Grashalm stehen und fraßen alle Felder kahl.36Zuletzt erschlug er die Erstgeborenen, den Stolz der ägyptischen Familien. (2Mo 12,29)37Dann führte er die Seinen aus dem Land, beladen mit Schätzen von Silber und Gold; niemand aus ihren Stämmen blieb zurück. (2Mo 12,35)38Ganz Ägypten war froh über ihren Auszug, so groß war die Angst vor diesem Volk.39Durch eine Wolke schützte sie der HERR und Feuer erhellte für sie die Nacht. (2Mo 13,21; 2Mo 14,19)40Als sie ihn baten, ließ er Wachteln kommen, mit Brot vom Himmel machte er sie satt. (2Mo 16,13; 2Mo 16,31)41Er öffnete den Felsen und Wasser kam hervor, wie ein Strom ergoss es sich durch die Wüste. (2Mo 17,3)42Das tat er wegen seines heiligen Versprechens, das er seinem Diener Abraham gegeben hatte. (Ps 105,9)43Als er sein erwähltes Volk befreite, da sangen und jubelten sie vor Freude.44Er gab ihnen die Länder anderer Völker, der Ertrag fremder Arbeit wurde ihr Besitz, (Jos 24,11)45damit sie nun seinen Anordnungen folgen und seinen Weisungen gehorchen. Preist den HERRN – Halleluja!
Psalm 105
Nueva Versión Internacional (Castellano)
von Biblica1Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre; dad a conocer sus obras entre las naciones. (1Chr 16,8)2Cantadle, entonadle salmos; hablad de todas sus maravillas.3Sentíos orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR.4Recurrid al SEÑOR y a su fuerza; buscad siempre su rostro.5Recordad las maravillas que ha realizado, sus señales, y los decretos que ha emitido.6¡Vosotros, descendientes de Abraham su siervo! ¡Vosotros, hijos de Jacob, elegidos suyos!7Él es el SEÑOR, nuestro Dios; en toda la tierra están sus decretos.8Él siempre tiene presente su pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones.9Es el pacto que hizo con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac.10Se lo confirmó a Jacob como un decreto, a Israel como un pacto eterno,11cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán como la herencia que te toca».12Aun cuando eran pocos en número, unos cuantos extranjeros en la tierra13que andaban siempre de nación en nación y de reino en reino,14a nadie permitió que los oprimiera, sino que por ellos reprendió a los reyes:15«No toquéis a mis ungidos; no hagáis daño a mis profetas».16Dios provocó hambre en la tierra y destruyó todos sus trigales.[1]17Pero envió delante de ellos a un hombre: a José, vendido como esclavo.18Le sujetaron los pies con grilletes, entre hierros le aprisionaron el cuello,19hasta que se cumplió lo que él predijo y la palabra del SEÑOR probó que él era veraz.20El rey ordenó ponerlo en libertad, el gobernante de los pueblos lo dejó libre.21Le dio autoridad sobre toda su casa y lo puso a cargo de cuanto poseía,22con pleno poder para instruir[2] a sus príncipes e impartir sabiduría a sus ancianos.23Entonces Israel vino a Egipto; Jacob fue extranjero en el país de Cam.24El SEÑOR hizo que su pueblo se multiplicara; lo hizo más numeroso que sus adversarios,25a quienes trastornó para que odiaran a su pueblo y se confabularan contra sus siervos.26Envió a su siervo Moisés, y a Aarón, a quien había escogido,27y estos hicieron señales milagrosas entre ellos, ¡maravillas en el país de Cam!28Envió tinieblas, y la tierra se oscureció, pero ellos no atendieron[3] a sus palabras.29Convirtió en sangre sus aguas y causó la muerte de sus peces.30Todo Egipto[4] se infestó de ranas, ¡hasta las habitaciones de sus reyes!31Habló Dios, e invadieron todo el país enjambres de moscas y mosquitos.32Convirtió la lluvia en granizo, y lanzó relámpagos sobre su tierra;33derribó sus vides y sus higueras, y en todo el país hizo astillas los árboles.34Dio una orden, y llegaron las langostas, ¡infinidad de saltamontes!35Arrasaron toda la vegetación del país, devoraron los frutos de sus campos.36Hirió de muerte a todos los primogénitos del país, a las primicias de sus descendientes.37Sacó a los israelitas cargados de oro y plata, y no hubo entre sus tribus nadie que tropezara.38Los egipcios se alegraron de su partida, pues el miedo a los israelitas los dominaba.39El SEÑOR les dio sombra con una nube, y con fuego los alumbró de noche.40Pidió el pueblo comida, y les envió codornices; los sació con pan del cielo.41Abrió la roca, y brotó agua que corrió por el desierto como un río.42Ciertamente Dios se acordó de su santa promesa, la que hizo a su siervo Abraham.43Sacó a su pueblo, a sus escogidos, en medio de gran alegría y de gritos jubilosos.44Les entregó las tierras que poseían las naciones; heredaron el fruto del trabajo de otros pueblos45para que ellos observaran sus preceptos y pusieran en práctica sus leyes. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el SEÑOR!