Psalm 105 | Gute Nachricht Bibel 2018 Nueva Versión Internacional (Castellano)

Psalm 105 | Gute Nachricht Bibel 2018

Gott hält sein Versprechen

1 (Verse 1-15: 1 Chr 16,8-22) Dankt dem HERRN! Macht seinen Namen überall bekannt; verkündet allen Völkern, was er getan hat! 2 Singt und spielt zu seiner Ehre, ruft euch seine Wunder ins Gedächtnis! 3 Seid stolz auf ihn, den heiligen Gott! Seid voller Freude über ihn, ihr, die ihr nach ihm fragt! 4 Geht zum HERRN, denn er ist mächtig; sucht seine Nähe zu aller Zeit! 5 Erinnert euch an seine machtvollen Taten, an seine Wunder und Gerichtsurteile, 6 ihr Nachfahren seines Dieners Abraham, ihr Nachkommen Jakobs, ihr seine Erwählten! 7 Er ist unser Gott, er, der HERR, seine Herrschaft umschließt die ganze Welt. 8 Niemals vergisst er seinen Bund mit uns, sein Versprechen gilt tausend Generationen. 9 So hat er es Abraham zugesagt und es Isaak mit einem Schwur bestätigt. 10 So hat er es Jakob fest versprochen, als ewigen Bund mit Israel. 11 Er hat gesagt: »Ich gebe euch ganz Kanaan, ich teile es euch zu als Erbbesitz.« 12 Sie waren damals leicht zu zählen, nur eine Hand voll Leute waren sie, eingewanderte Fremde im Land. 13 Sie zogen von einem Volk zum andern, auf Wanderschaft in vieler Herren Länder. 14 Doch Gott ließ sie von niemand unterdrücken, ihretwegen warnte er die Herrscher: 15 »Hände weg von meinen berufenen Dienern! Krümmt meinen Propheten kein Haar!« 16 Als er den Hunger ins Land kommen ließ und kein Brot mehr zu finden war, 17 da schickte er ihnen jemand voraus: Josef wurde als Sklave verkauft. 18 Man zwängte seine Füße in eiserne Fesseln, ein eiserner Ring umschloss seinen Hals, 19 bis dann seine Voraussage sich erfüllte und das Wort des HERRN seine Unschuld erwies. 20 Der König befahl, seine Fesseln zu lösen; der Herrscher vieler Völker gab ihm die Freiheit. 21 Er vertraute ihm die Regierung an, die Verwaltung seines ganzen Eigentums, 22 damit er den Ministern Weisung erteilte und die königlichen Ratgeber Weisheit lehrte. 23 Dann kam Jakob nach Ägypten, Israel wurde Gast im Land der Nachkommen Hams. 24 Der HERR ließ das Volk sehr zahlreich werden und mächtiger als seine Unterdrücker. 25 So änderte er den Sinn der Ägypter: Sie begannen, die Israeliten zu hassen und Gottes Diener arglistig zu täuschen. 26 Er sandte Mose, seinen Vertrauten, und Aaron, den er ausgewählt hatte. 27 Sie vollbrachten die Wunder, die er angekündigt hatte, seine Machterweise im Land der Hamiten. 28 Er schickte die schwärzeste Finsternis – diesmal widersprachen Mose und Aaron ihm nicht.* 29 Die Gewässer der Ägypter verwandelte er in Blut und ließ ihre Fische darin sterben. 30 Es wimmelte überall von Fröschen, sogar in den königlichen Gemächern. 31 Auf seinen Befehl kam das Ungeziefer, Schwärme von Mücken bedeckten Ägypten. 32 Statt Regen schickte er ihnen Hagel, im ganzen Land flammten Blitze. 33 Ihre Weinstöcke und Feigenbäume zerschlug er, er zerbrach alle Bäume in ihrem Gebiet. 34 Ein Befehl von ihm, und die Heuschrecken kamen in Riesenscharen ohne Zahl. 35 Die ließen keinen Grashalm stehen und fraßen alle Felder kahl. 36 Zuletzt erschlug er die Erstgeborenen, den Stolz der ägyptischen Familien. 37 Dann führte er die Seinen aus dem Land, beladen mit Schätzen von Silber und Gold; niemand aus ihren Stämmen blieb zurück. 38 Ganz Ägypten war froh über ihren Auszug, so groß war die Angst vor diesem Volk. 39 Durch eine Wolke schützte sie der HERR und Feuer erhellte für sie die Nacht. 40 Als sie ihn baten, ließ er Wachteln kommen, mit Brot vom Himmel machte er sie satt. 41 Er öffnete den Felsen und Wasser kam hervor, wie ein Strom ergoss es sich durch die Wüste. 42 Das tat er wegen seines heiligen Versprechens, das er seinem Diener Abraham gegeben hatte. 43 Als er sein erwähltes Volk befreite, da sangen und jubelten sie vor Freude. 44 Er gab ihnen die Länder anderer Völker, der Ertrag fremder Arbeit wurde ihr Besitz, 45 damit sie nun seinen Anordnungen folgen und seinen Weisungen gehorchen. Preist den HERRN – Halleluja!

Gute Nachricht Bibel, durchgesehene Neuausgabe, © 2018 Deutsche Bibelgesellschaft, Stuttgart

Nueva Versión Internacional (Castellano)
1 Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre; dad a conocer sus obras entre las naciones. 2 Cantadle, entonadle salmos; hablad de todas sus maravillas. 3 Sentíos orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR. 4 Recurrid al SEÑOR y a su fuerza; buscad siempre su rostro. 5 Recordad las maravillas que ha realizado, sus señales, y los decretos que ha emitido. 6 ¡Vosotros, descendientes de Abraham su siervo! ¡Vosotros, hijos de Jacob, elegidos suyos! 7 Él es el SEÑOR, nuestro Dios; en toda la tierra están sus decretos. 8 Él siempre tiene presente su pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones. 9 Es el pacto que hizo con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac. 10 Se lo confirmó a Jacob como un decreto, a Israel como un pacto eterno, 11 cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán como la herencia que te toca». 12 Aun cuando eran pocos en número, unos cuantos extranjeros en la tierra 13 que andaban siempre de nación en nación y de reino en reino, 14 a nadie permitió que los oprimiera, sino que por ellos reprendió a los reyes: 15 «No toquéis a mis ungidos; no hagáis daño a mis profetas». 16 Dios provocó hambre en la tierra y destruyó todos sus trigales.* 17 Pero envió delante de ellos a un hombre: a José, vendido como esclavo. 18 Le sujetaron los pies con grilletes, entre hierros le aprisionaron el cuello, 19 hasta que se cumplió lo que él predijo y la palabra del SEÑOR probó que él era veraz. 20 El rey ordenó ponerlo en libertad, el gobernante de los pueblos lo dejó libre. 21 Le dio autoridad sobre toda su casa y lo puso a cargo de cuanto poseía, 22 con pleno poder para instruir* a sus príncipes e impartir sabiduría a sus ancianos. 23 Entonces Israel vino a Egipto; Jacob fue extranjero en el país de Cam. 24 El SEÑOR hizo que su pueblo se multiplicara; lo hizo más numeroso que sus adversarios, 25 a quienes trastornó para que odiaran a su pueblo y se confabularan contra sus siervos. 26 Envió a su siervo Moisés, y a Aarón, a quien había escogido, 27 y estos hicieron señales milagrosas entre ellos, ¡maravillas en el país de Cam! 28 Envió tinieblas, y la tierra se oscureció, pero ellos no atendieron* a sus palabras. 29 Convirtió en sangre sus aguas y causó la muerte de sus peces. 30 Todo Egipto* se infestó de ranas, ¡hasta las habitaciones de sus reyes! 31 Habló Dios, e invadieron todo el país enjambres de moscas y mosquitos. 32 Convirtió la lluvia en granizo, y lanzó relámpagos sobre su tierra; 33 derribó sus vides y sus higueras, y en todo el país hizo astillas los árboles. 34 Dio una orden, y llegaron las langostas, ¡infinidad de saltamontes! 35 Arrasaron toda la vegetación del país, devoraron los frutos de sus campos. 36 Hirió de muerte a todos los primogénitos del país, a las primicias de sus descendientes. 37 Sacó a los israelitas cargados de oro y plata, y no hubo entre sus tribus nadie que tropezara. 38 Los egipcios se alegraron de su partida, pues el miedo a los israelitas los dominaba. 39 El SEÑOR les dio sombra con una nube, y con fuego los alumbró de noche. 40 Pidió el pueblo comida, y les envió codornices; los sació con pan del cielo. 41 Abrió la roca, y brotó agua que corrió por el desierto como un río. 42 Ciertamente Dios se acordó de su santa promesa, la que hizo a su siervo Abraham. 43 Sacó a su pueblo, a sus escogidos, en medio de gran alegría y de gritos jubilosos. 44 Les entregó las tierras que poseían las naciones; heredaron el fruto del trabajo de otros pueblos 45 para que ellos observaran sus preceptos y pusieran en práctica sus leyes. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el SEÑOR!