Synopse der Evangelien
Vergleiche ähnliche Bibelstellen (Nueva Versión Internacional):
Jesús alimenta a los cinco mil
13
Cuando Jesús recibió la noticia, se retiró él solo en una barca a un lugar solitario. Las multitudes se enteraron y lo siguieron a pie desde los poblados.
14
Cuando Jesús desembarcó y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.
15
Al atardecer se le acercaron sus discípulos y le dijeron: —Éste es un lugar apartado y ya se hace tarde. Despide a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren algo de comer.
16
—No tienen que irse —contestó Jesús—. Denles ustedes mismos de comer.
17
Ellos objetaron: —No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados.
18
—Tráiganmelos acá —les dijo Jesús.
19
Y mandó a la gente que se sentara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente.
20
Todos comieron hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos que sobraron.
21
Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
Jesús alimenta a los cinco mil
30
Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado.
31
Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.
32
Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario.
33
Pero muchos que los vieron salir los reconocieron y, desde todos los poblados, corrieron por tierra hasta allá y llegaron antes que ellos.
34
Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas.
35
Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y le dijeron: —Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde.
36
Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer.
37
—Denles ustedes mismos de comer —contestó Jesús. —¡Eso costaría casi un año de trabajo!* —objetaron—. ¿Quieres que vayamos y gastemos todo ese dinero en pan para darles de comer?
38
—¿Cuántos panes tienen ustedes? —preguntó—. Vayan a ver. Después de averiguarlo, le dijeron: —Cinco, y dos pescados.
39
Entonces les mandó que hicieran que la gente se sentara por grupos sobre la hierba verde.
40
Así que ellos se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta.
41
Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos.
42
Comieron todos hasta quedar satisfechos,
43
y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos de pan y de pescado.
44
Los que comieron fueron cinco mil.
Jesús alimenta a los cinco mil
10
Cuando regresaron los apóstoles, le relataron a Jesús lo que habían hecho. Él se los llevó consigo y se retiraron solos a un pueblo llamado Betsaida,
11
pero la gente se enteró y lo siguió. Él los recibió y les habló del reino de Dios. También sanó a los que lo necesitaban.
12
Al atardecer se le acercaron los doce y le dijeron: —Despide a la gente, para que vaya a buscar alojamiento y comida en los campos y pueblos cercanos, pues donde estamos no hay nada.*
13
—Denles ustedes mismos de comer —les dijo Jesús. —No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente —objetaron ellos,
14
porque había allí unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: —Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta cada uno.
15
Así lo hicieron los discípulos, y se sentaron todos.
16
Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, los bendijo. Luego los partió y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente.
17
Todos comieron hasta quedar satisfechos, y de los pedazos que sobraron se recogieron doce canastas.
Jesús alimenta a los cinco mil
1
Algún tiempo después, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea (o de Tiberíades).
2
Y mucha gente lo seguía, porque veían las señales milagrosas que hacía en los enfermos.
3
Entonces subió Jesús a una colina y se sentó con sus discípulos.
4
Faltaba muy poco tiempo para la fiesta judía de la Pascua.
5
Cuando Jesús alzó la vista y vio una gran multitud que venía hacia él, le dijo a Felipe: —¿Dónde vamos a comprar pan para que coma esta gente?
6
Esto lo dijo sólo para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer.
7
—Ni con el salario de ocho meses* podríamos comprar suficiente pan para darle un pedazo a cada uno —respondió Felipe.
8
Otro de sus discípulos, Andrés, que era hermano de Simón Pedro, le dijo:
9
—Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?
10
—Hagan que se sienten todos —ordenó Jesús. En ese lugar había mucha hierba. Así que se sentaron, y los varones adultos eran como cinco mil.
11
Jesús tomó entonces los panes, dio gracias y distribuyó a los que estaban sentados todo lo que quisieron. Lo mismo hizo con los pescados.
12
Una vez que quedaron satisfechos, dijo a sus discípulos: —Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada.
13
Así lo hicieron, y con los pedazos de los cinco panes de cebada que les sobraron a los que habían comido, llenaron doce canastas.