Synopse der Evangelien
Vergleiche ähnliche Bibelstellen (Nueva Versión Internacional):
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Pasando de allí, entró en la sinagoga,
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donde había un hombre que tenía una mano paralizada. Como buscaban un motivo para acusar a Jesús, le preguntaron: —¿Está permitido sanar en sábado?
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Él les contestó: —Si alguno de ustedes tiene una oveja y en sábado se le cae en un hoyo, ¿no la agarra y la saca?
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¡Cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, está permitido hacer el bien en sábado.
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Entonces le dijo al hombre: —Extiende la mano. Así que la extendió y le quedó restablecida, tan sana como la otra.
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Pero los fariseos salieron y tramaban cómo matar a Jesús.
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En otra ocasión entró en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada.
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Algunos que buscaban un motivo para acusar a Jesús no le quitaban la vista de encima para ver si sanaba al enfermo en sábado.
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Entonces Jesús le dijo al hombre de la mano paralizada: —Ponte de pie frente a todos.
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Luego dijo a los otros: —¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o matar? Pero ellos permanecieron callados.
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Jesús se les quedó mirando, enojado y entristecido por la dureza de su corazón, y le dijo al hombre: —Extiende la mano. La extendió, y la mano le quedó restablecida.
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Tan pronto como salieron los fariseos, comenzaron a tramar con los herodianos cómo matar a Jesús.
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Otro sábado entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada;
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así que los maestros de la ley y los fariseos, buscando un motivo para acusar a Jesús, no le quitaban la vista de encima para ver si sanaría en sábado.
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Pero Jesús, que sabía lo que estaban pensando, le dijo al hombre de la mano paralizada: —Levántate y ponte frente a todos. Así que el hombre se puso de pie. Entonces Jesús dijo a los otros:
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—Voy a hacerles una pregunta: ¿Qué está permitido hacer en sábado: hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?
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Jesús se quedó mirando a todos los que lo rodeaban, y le dijo al hombre: —Extiende la mano. Así lo hizo, y la mano le quedó restablecida.
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Pero ellos se enfurecieron y comenzaron a discutir qué podrían hacer contra Jesús.