Synopse der Evangelien
Vergleiche ähnliche Bibelstellen (Nueva Versión Internacional):
5
Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: «No vayan entre los gentiles ni entren en ningún pueblo de los samaritanos.
6
Vayan más bien a las ovejas descarriadas del pueblo de Israel.
7
Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: “El reino de los cielos está cerca.”
8
Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
9
No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón,
10
ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento.
11
»En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar.
12
Al entrar, digan: “Paz a esta casa.”*
13
Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes.
14
Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies.
15
Les aseguro que en el día del juicio el castigo para Sodoma y Gomorra será más tolerable que para ese pueblo.
Jesús envía a los doce
7
Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos.
8
Les ordenó que no llevaran nada para el camino, ni pan, ni bolsa, ni dinero en el cinturón, sino sólo un bastón.
9
«Lleven sandalias —dijo—, pero no dos mudas de ropa.»
10
Y añadió: «Cuando entren en una casa, quédense allí hasta que salgan del pueblo.
11
Y si en algún lugar no los reciben bien o no los escuchan, al salir de allí sacúdanse el polvo de los pies, como un testimonio contra ellos.»
12
Los doce salieron y exhortaban a la gente a que se arrepintiera.
13
También expulsaban a muchos demonios y sanaban a muchos enfermos, ungiéndolos con aceite.
2
Entonces los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.
3
«No lleven nada para el camino: ni bastón, ni bolsa, ni pan, ni dinero, ni dos mudas de ropa —les dijo—.
4
En cualquier casa que entren, quédense allí hasta que salgan del pueblo.
5
Si no los reciben bien, al salir de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies como un testimonio contra sus habitantes.»
6
Así que partieron y fueron por todas partes de pueblo en pueblo, predicando el evangelio y sanando a la gente.