Synopse der Evangelien
Vergleiche ähnliche Bibelstellen (La Biblia Textual):
Los labradores malvados
33
Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, y la cercó de vallado, y cavó en ella un lagar, y edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.
34
Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a sus siervos a los labradores para recibir sus frutos.
35
Pero los labradores, tomando a sus siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.
36
De nuevo envió a otros siervos, más que los primeros, y les hicieron igualmente.
37
Finalmente, les envió a su hijo, pensando: Respetarán a mi hijo.
38
Pero los labradores, viendo al hijo, dijeron entre sí: Éste es el heredero; ¡venid, matémoslo y poseamos su herencia!
39
Y prendiéndolo, lo echaron fuera de la viña, y lo mataron.
40
Cuando venga pues el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?
41
Le responden: A los malos los destruirá atrozmente, y arrendará la viña a otros labradores, que pagarán los frutos en sus tiempos.
42
Jesús les dice: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ésta se ha convertido en piedra angular. De parte del Señor se hizo ésta, Y es maravillosa a nuestros ojos?
43
Por esto os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a un pueblo que produzca los frutos de él.
45
Y luego de oír sus parábolas, los principales sacerdotes y los fariseos comprendieron que hablaba acerca de ellos.
46
Y procuraron echarle mano, pero temían a las multitudes, porque éstas lo tenían por profeta.
Los labradores malvados
1
Y comenzó a hablarles en parábolas: Un hombre plantó una viña, y puso en torno una cerca, excavó debajo un lagar y edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue de viaje.
2
Y a su tiempo, envió a los labradores un siervo para recibir de los labradores su parte en los frutos de la viña,
3
y le echaron mano, lo golpearon y lo enviaron vacío.
4
De nuevo les envió otro siervo, y también a éste lo golpearon en la cabeza y lo ultrajaron.
5
Envió otro, y a éste lo mataron. Y a muchos otros golpearon y a otros mataron.
6
Aún tenía uno, un hijo amado, y lo envió de último a ellos, pensando: Respetarán a mi hijo.
7
Pero aquellos labradores se dijeron: Éste es el heredero. Venid, matémoslo, y la heredad será nuestra.
8
Y prendiéndolo, lo mataron y lo echaron fuera de la viña.
9
¿Qué hará el señor de la viña? Vendrá y destruirá a los labradores y dará la viña a otros.
10
¿No habéis leído esta Escritura: La piedra que desecharon los constructores, Ésta vino a ser cabeza de ángulo.
11
De parte del Señor se hizo ésta, Y es maravillosa a nuestros ojos?
12
Y procuraban prenderlo, porque comprendieron que había dicho la parábola por causa de ellos, pero temían a la multitud. Y dejándolo, se fueron.
Los labradores malignos
9
Comenzó entonces a decir al pueblo esta parábola: Cierto hombre plantó una viña, y la arrendó a unos labradores, y se ausentó por una larga temporada.
10
A su debido tiempo envió un siervo a los labradores, para que le dieran del fruto de la viña, pero los labradores, después de golpearlo, lo enviaron manivacío.
11
Volvió a enviar otro siervo, pero ellos también a éste, habiéndolo golpeado y afrentado, lo despidieron manivacío.
12
Y volvió a enviar un tercero, y ellos también a éste lo hirieron y lo echaron fuera.
13
Dijo entonces el señor de la viña: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado, quizás a éste respetarán.
14
Pero al verlo, los labradores razonaron entre sí, diciendo: Éste es el heredero, matémoslo para que la herencia sea nuestra.
15
Y echándolo fuera de la viña, lo mataron. ¿Qué les hará pues el señor de la viña?
16
Irá, y destruirá a estos labradores, y dará la viña a otros. Al oírlo, dijeron: ¡Nunca suceda!
17
Pero Él, mirándolos fijamente, dijo: ¿Qué significa, pues, esto que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores, Ésta llegó a ser cabeza de ángulo?
18
Todo el que caiga sobre esta piedra, será quebrantado, pero sobre quien ella caiga, lo desmenuzará.
Dios y César
19
Entonces los escribas y los principales sacerdotes trataron de echarle mano en aquella hora, porque entendieron que había dicho esa parábola contra ellos, pero temieron al pueblo.