Nueva Versión Internacional (Castellano)
(151 Treffer)
1Mo 2,2
Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido.
1Mo 2,3
Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora.
2Mo 32,16
Tanto las tablas como la escritura grabada en ellas eran obra de Dios.
2Mo 35,24
Los que tenían plata o bronce los presentaron como ofrenda al SEÑOR, lo mismo que quienes tenían madera de acacia, contribuyendo así con algo para la obra.
2Mo 35,29Bezalel y Aholiab
Todos los israelitas que se sintieron movidos a hacerlo, lo mismo hombres que mujeres, presentaron al SEÑOR ofrendas voluntarias para toda la obra que el SEÑOR, por medio de Moisés, les había mandado hacer.
2Mo 36,1
»Así pues, Bezalel y Aholiab llevarán a cabo los trabajos para el servicio del santuario, tal y como el SEÑOR lo ha ordenado, junto con todos los que tengan ese mismo espíritu artístico, y a quienes el SEÑOR haya dado pericia y habilidad para realizar toda la obra del servicio del santuario».
2Mo 36,3
y les entregó todas las ofrendas que los israelitas habían llevado para realizar la obra del servicio del santuario. Pero, como día tras día el pueblo seguía llevando ofrendas voluntarias,
2Mo 36,4
todos los artesanos y expertos que estaban ocupados en la obra del santuario suspendieron su trabajo
2Mo 36,5
para ir a decirle a Moisés: «La gente está trayendo más de lo que se necesita para llevar a cabo la obra que el SEÑOR mandó hacer».
2Mo 36,7El santuario
pues lo que ya habían hecho era más que suficiente para llevar a cabo toda la obra.
2Mo 38,24
El total del oro dado como ofrenda y empleado en toda la obra del santuario era de una tonelada,* según la tasación oficial* del santuario.
2Mo 39,32
Toda la obra del santuario, es decir, la Tienda de reunión, quedó terminada. Los israelitas lo hicieron todo tal y como el SEÑOR se lo mandó a Moisés,
2Mo 39,42
Los israelitas hicieron toda la obra tal y como el SEÑOR se lo había ordenado a Moisés.
2Mo 39,43
Moisés, por su parte, inspeccionó la obra y, al ver que la habían hecho tal y como el SEÑOR se lo había ordenado, los bendijo.
2Mo 40,33
Después levantó Moisés el atrio en torno al santuario y al altar, y colgó la cortina a la entrada del atrio. Así terminó Moisés la obra.
3Mo 19,37
»Obedeced todos mis estatutos. Poned por obra todos mis preceptos. Yo soy el SEÑOR».
3Mo 20,8
»Obedeced mis estatutos y ponedlos por obra. Yo soy el SEÑOR, que os santifico.
3Mo 20,22
»Cumplid todos mis estatutos y preceptos; ponedlos por obra, para que no os vomite la tierra adonde os llevo a vivir.
3Mo 22,31
»Obedeced mis mandamientos y ponedlos por obra. Yo soy el SEÑOR.
3Mo 26,14Maldiciones de la desobediencia
»Si no me obedecéis ni ponéis por obra todos estos mandamientos,
3Mo 26,15
sino que despreciáis mis estatutos y aborrecéis mis preceptos, y dejáis de poner por obra todos mis mandamientos, violando así mi pacto,
4Mo 15,40
Tendréis presentes todos mis mandamientos, y los pondréis por obra. Así seréis mi pueblo consagrado.
5Mo 28,20
»El SEÑOR enviará contra ti maldición, confusión y fracaso en toda la obra de tus manos, hasta que en un abrir y cerrar de ojos quedes arruinado y exterminado por tu mala conducta y por haberme abandonado.
5Mo 33,11
Bendice, SEÑOR, sus logros y acepta la obra de sus manos. Destruye el poder de sus adversarios; ¡que nunca más se levanten sus enemigos!»
1Kön 5,16
había además tres mil trescientos capataces que estaban al frente de la obra y dirigían a los trabajadores.
1Kön 7,49
los candelabros de oro puro, cinco en el lado sur y cinco en el lado norte, en frente del Lugar Santísimo; la obra floral, las lámparas y las tenazas, que también eran de oro;
1Kön 7,51
Una vez terminada toda la obra que el rey había mandado hacer para el templo del SEÑOR, Salomón hizo traer el oro, la plata y los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo del SEÑOR.
1Kön 9,23
Salomón tenía además quinientos cincuenta capataces que supervisaban a sus trabajadores en la obra.
2Kön 12,11
Una vez determinada la cantidad, entregaban el dinero a los que supervisaban la restauración del templo. Estos les pagaban a los que trabajaban allí en el templo: carpinteros, maestros de obra,
2Kön 19,18
Han arrojado al fuego sus dioses y los han destruido, porque no eran dioses, sino solo madera y piedra, obra de manos humanas.
2Kön 22,6
Que les paguen a los carpinteros, a los maestros de obra y a los albañiles, y que compren madera y piedras de cantería para restaurar el templo.
1Chr 22,16
en oro, plata, bronce y hierro. Así que, ¡pon manos a la obra, y que el SEÑOR te acompañe!»
1Chr 28,10
Ten presente que el SEÑOR te ha escogido para que le edifiques un templo como santuario suyo. Así que ¡anímate y pon manos a la obra!»
1Chr 28,20
Además, David le dijo a su hijo Salomón: «¡Sé fuerte y valiente, y pon manos a la obra! No tengas miedo ni te desanimes, porque Dios el SEÑOR, mi Dios, estará contigo. No te dejará ni te abandonará hasta que hayas terminado toda la obra del templo del SEÑOR.
1Chr 29,1Ofrendas para el templo
El rey David le dijo a toda la asamblea: «Dios ha escogido a mi hijo Salomón, pero para una obra de esta magnitud todavía le falta experiencia. El palacio no es para un hombre, sino para Dios el SEÑOR.
2Chr 4,21
la obra floral, las lámparas y las tenazas, que también eran de oro puro;
2Chr 5,1El arca del pacto
Una vez terminada toda la obra que había mandado hacer para el templo del SEÑOR, Salomón hizo traer el oro, la plata y todos los utensilios que su padre David había consagrado, y los depositó en el tesoro del templo de Dios.
2Chr 8,16
Toda la obra de Salomón se llevó a cabo, desde el día en que se echaron los cimientos del templo hasta que se terminó de construirlo. Así el templo del SEÑOR quedó perfectamente terminado.
2Chr 19,11
»El sumo sacerdote Amarías os orientará en todo asunto de carácter religioso, mientras que Zebadías hijo de Ismael, que es el jefe de la tribu de Judá, lo hará en todo asunto de carácter civil.* También los levitas estarán a vuestro servicio. ¡Animaos, y manos a la obra! El SEÑOR estará con los que actúen bien».
2Chr 24,13
Los supervisores de la restauración trabajaron diligentemente hasta terminar la obra. Repararon el templo de Dios y lo dejaron en buen estado y conforme al diseño original.
2Chr 34,13Hallazgo del libro de la ley
eran los jefes de los cargadores y de todos los que trabajaban en la obra, fuera cual fuera su tarea. Entre los levitas había cronistas, oficiales y porteros.
Esr 2,69
De acuerdo con sus capacidades económicas, dieron para la obra de reconstrucción cuatrocientos ochenta y ocho kilos* de oro, dos mil setecientos cincuenta kilos* de plata y cien túnicas sacerdotales.
Esr 4,23
En cuanto la carta del rey Artajerjes se leyó en presencia de Rejún, del cronista Simsay y de sus compañeros, todos ellos fueron a Jerusalén y, por la fuerza de las armas, obligaron a los judíos a detener la obra.
Esr 5,10
y cómo se llaman los que dirigen la obra, para comunicárselo por escrito al rey.
Esr 6,7
y no estorbéis la obra de reconstrucción del templo de Dios. Dejad que el gobernador de la provincia de Judá y los dirigentes judíos reconstruyan el templo en su antiguo sitio.
Esr 6,14
Así los dirigentes judíos pudieron continuar y terminar la obra de reconstrucción, conforme a la palabra de los profetas Hageo y Zacarías hijo de Idó. Terminaron, pues, la obra de reconstrucción, según el mandato del Dios de Israel y por decreto de Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia.
Esr 10,4
Levántate, pues esta es tu responsabilidad; nosotros te apoyamos. ¡Cobra ánimo y pon manos a la obra!»
Neh 2,16
Los gobernadores no supieron a dónde fui ni qué hice, porque hasta entonces no había dicho nada a ningún judío: ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los gobernadores ni a los que estaban trabajando en la obra.
Neh 2,18
Entonces les conté cómo la bondadosa mano de Dios había estado conmigo y les relaté lo que el rey me había dicho. Al oír esto, exclamaron: ―¡Manos a la obra! Y unieron la acción a la palabra.
Neh 4,11
Y nuestros enemigos maquinaban: «Les caeremos por sorpresa y los mataremos; así haremos que la obra se suspenda».
Neh 4,16
A partir de aquel día, la mitad de mi gente trabajaba en la obra, mientras la otra mitad permanecía armada con lanzas, escudos, arcos y corazas. Los jefes estaban pendientes de toda la gente de Judá.
Neh 4,17
Tanto los que reconstruían la muralla como los que acarreaban los materiales no descuidaban ni la obra ni la defensa.*
Neh 4,21
Así que, desde el amanecer hasta que aparecían las estrellas, mientras trabajábamos en la obra, la mitad de la gente montaba guardia lanza en mano.
Neh 4,22
En aquella ocasión también le dije a la gente: «Todos vosotros, incluso los ayudantes, quedaos en Jerusalén para que en la noche sirváis de centinelas y de día trabajéis en la obra».
Neh 6,3
Así que envié unos mensajeros a decirles: «Estoy ocupado en una gran obra, y no puedo ir. Si bajara yo a reunirme con vosotros, la obra se vería interrumpida».
Neh 6,9
En realidad, lo que pretendían era asustarnos. Pensaban desanimarnos, para que no termináramos la obra. «Y ahora, Señor, ¡fortalece mis manos!»
Neh 7,70
Algunos jefes de familia entregaron al tesoro donativos para la obra: el gobernador entregó al tesoro ocho kilos de oro, cincuenta tazones y quinientas treinta túnicas sacerdotales;
Neh 11,16
Sabetay y Jozabad, que eran jefes de los levitas y estaban encargados de la obra exterior del templo de Dios;
Hi 1,10
¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones? De tal modo has bendecido la obra de sus manos que sus rebaños y ganados llenan toda la tierra.
Hi 5,12
Él deshace las maquinaciones de los astutos, para que no prospere la obra de sus manos.
Hi 10,3
¿Te parece bien el oprimirme y despreciar la obra de tus manos mientras te muestras complaciente ante los planes del malvado?
Hi 14,15
Tú me llamarás, y yo te responderé; desearás ver la obra de tus manos.
Hi 34,19
Dios no se muestra parcial con los príncipes ni favorece a los ricos más que a los pobres. ¡Unos y otros son obra de sus manos!
Ps 8,3
Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste,
Ps 8,6
lo entronizaste sobre la obra de tus manos, ¡todo lo sometiste a su dominio!
Ps 19,1Al director musical. Salmo de David.
Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos.
Ps 90,17
Que el favor* del Señor nuestro Dios esté sobre nosotros. Confirma en nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos.
Ps 102,25
En el principio tú afirmaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.
Ps 103,18
con los que cumplen su pacto y se acuerdan de sus preceptos para ponerlos por obra.
Ps 118,23
Esto ha sido obra del SEÑOR, y nos deja maravillados.
Ps 138,8
El SEÑOR cumplirá en mí su propósito.* Tu gran amor, SEÑOR, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos!
Spr 8,30
allí estaba yo, afirmando su obra. Día tras día me llenaba yo de alegría, siempre disfrutaba de estar en su presencia;
Spr 12,14
Cada uno se sacia* del fruto de sus labios, y de la obra de sus manos recibe su recompensa.
Spr 16,4
Toda obra del SEÑOR tiene un propósito; ¡hasta el malvado fue hecho para el día del desastre!
Pred 3,11
Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.
Pred 3,17
Pensé entonces: «Al justo y al malvado los juzgará Dios, pues hay un tiempo para toda obra y un lugar para toda acción».
Pred 7,14
Cuando te vengan buenos tiempos, disfrútalos; pero, cuando te lleguen los malos, piensa que unos y otros son obra de Dios, y que el hombre nunca sabe con qué habrá de encontrarse después.
Pred 11,5
Así como no sabes por dónde va el viento ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, tampoco entiendes la obra de Dios, creador de todas las cosas.
Pred 12,14
Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.
Jes 2,8
Su país está lleno de ídolos; el pueblo adora la obra de sus manos, lo que han hecho con sus propios dedos.
Jes 3,11
¡Ay del malvado, pues le irá mal! ¡Según la obra de sus manos se le pagará!
Jes 5,19
Dicen: «¡Que Dios se apure, que apresure su obra para que la veamos; que se acerque y se cumpla el plan del Santo de Israel, para que lo conozcamos!»
Jes 17,8
Ya no se fijará en los altares, que son obra de sus manos; ni volverá la mirada a las imágenes de Aserá, ni a los altares de incienso que sus dedos fabricaron.
Jes 19,25
El SEÑOR Todopoderoso los bendecirá, diciendo: «Bendito sea Egipto mi pueblo, y Asiria obra de mis manos, e Israel mi heredad».
Jes 28,21
Sí, el SEÑOR se levantará como en el monte Perasín, se moverá como en el valle de Gabaón; para llevar a cabo su extraña obra, para realizar su insólita tarea.
Jes 29,23
Cuando él vea a sus hijos, y la obra de mis manos en medio de él, todos ellos santificarán mi nombre; santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.
Jes 37,19
Han arrojado al fuego sus dioses, y los han destruido, porque no eran dioses, sino solo madera y piedra, obra de manos humanas.
Jes 45,11
Así dice el SEÑOR, el Santo de Israel, su artífice: «¿Vais acaso a pedirme cuentas del futuro de mis hijos, o a darme órdenes sobre la obra de mis manos?
Jes 60,21
Entonces todo tu pueblo será justo y poseerá la tierra para siempre. Serán el retoño plantado por mí mismo, la obra maestra que me glorificará.
Jes 64,8
A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano.
Jer 10,9
De Tarsis se trae plata laminada, y de Ufaz se importa oro. Los ídolos, vestidos de púrpura y carmesí, son obra de artífices y orfebres; ¡todos ellos son obra de artesanos!
Jer 25,6
No vayáis tras otros dioses para servirles y adorarlos; no me irritéis con la obra de vuestras manos, y no os haré ningún mal”.
Jer 25,7
»Pero no me obedecisteis —afirma el SEÑOR—, sino que me irritasteis con la obra de vuestras manos, para vuestra propia desgracia.
Jer 32,30
Porque desde su juventud el pueblo de Israel y el de Judá no han hecho sino lo malo delante de mí. El pueblo de Israel no ha dejado de provocarme a ira con la obra de sus manos —afirma el SEÑOR—.
Kla 4,2
A los apuestos habitantes de Sión, que antaño valían su peso en oro, hoy se les ve como vasijas de barro, ¡como la obra de un alfarero!
Hos 8,6
Oye, Israel: Ese becerro no es Dios; es obra de un escultor. Ese becerro de Samaria será hecho pedazos.
Hos 13,2
Sin embargo, siguen pecando, pues se fabrican, según su ingenio, imágenes de fundición e ídolos de plata que no son más que obra de artesanos. De ellos se dice: «Ofrecen sacrificios humanos y besan ídolos en forma de becerros».*
Hag 1,11
Yo hice venir una sequía sobre los campos y las montañas, sobre el trigo y el vino nuevo, sobre el aceite fresco y el fruto de la tierra, sobre los animales y los hombres, y sobre toda la obra de vuestras manos».
Hag 2,4
Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma el SEÑOR—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma el SEÑOR—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con vosotros! —afirma el SEÑOR Todopoderoso—.
Hag 2,14
Entonces Hageo respondió: «¡Así es este pueblo! ¡Así es para mí esta nación! —afirma el SEÑOR—. ¡Así es cualquier obra de sus manos! ¡y aun lo que allí ofrecen es inmundo!