Nueva Versión Internacional (Castellano)
(442 Treffer)
1Mo 1,2
La tierra era un caos total, las tinieblas cubrían el abismo, y el Espíritu* de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.
1Mo 6,3
Pero el SEÑOR dijo: «Mi espíritu no permanecerá en el ser humano para siempre, porque no es más que un simple mortal; por eso vivirá solamente ciento veinte años».
1Mo 41,38
Entonces el faraón les preguntó a sus servidores: ―¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios?
2Mo 31,3
y lo he llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa
2Mo 35,31
y lo ha llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa
2Mo 36,1
»Así pues, Bezalel y Aholiab llevarán a cabo los trabajos para el servicio del santuario, tal y como el SEÑOR lo ha ordenado, junto con todos los que tengan ese mismo espíritu artístico, y a quienes el SEÑOR haya dado pericia y habilidad para realizar toda la obra del servicio del santuario».
2Mo 36,2
Moisés llamó a Bezalel y a Aholiab, y a todos los que tenían el mismo espíritu artístico, y a quienes el SEÑOR había dado pericia y habilidad y se sentían movidos a venir y hacer el trabajo,
2Mo 36,8
Todos los obreros con espíritu artístico hicieron el santuario con diez cortinas de lino fino y de lana púrpura, carmesí y escarlata, con querubines artísticamente bordados en ellas.
4Mo 11,17
Yo descenderé para hablar contigo, y compartiré con ellos el Espíritu que está sobre ti, para que te ayuden a llevar la carga que te significa este pueblo. Así no tendrás que llevarla tú solo.
4Mo 11,25
El SEÑOR descendió en la nube y habló con Moisés, y compartió con los setenta ancianos el Espíritu que estaba sobre él. Cuando el Espíritu descansó sobre ellos, se pusieron a profetizar. Pero esto no volvió a repetirse.
4Mo 11,26
Dos de los ancianos se habían quedado en el campamento. Uno se llamaba Eldad y el otro Medad. Aunque habían sido elegidos, no acudieron a la Tienda de reunión. Sin embargo, el Espíritu descansó sobre ellos y se pusieron a profetizar dentro del campamento.
4Mo 11,29
Pero Moisés le respondió: ―¿Estás celoso por mí? ¡Cómo quisiera que todo el pueblo del SEÑOR profetizara, y que el SEÑOR pusiera su Espíritu en todos ellos!
4Mo 24,2
Cuando Balán alzó la vista y vio a Israel acampando por tribus, el Espíritu del SEÑOR vino sobre él;
4Mo 27,18
El SEÑOR le dijo a Moisés: ―Toma a Josué hijo de Nun, que es un hombre de gran espíritu.* Pon tus manos sobre él,
5Mo 2,30
»Pero Sijón, rey de Hesbón, se negó a dejarnos pasar por allí, porque el SEÑOR nuestro Dios había ofuscado su espíritu y endurecido su corazón, para hacerlo súbdito nuestro, como lo es hasta hoy.
5Mo 34,9
Entonces Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés puso sus manos sobre él. Los israelitas, por su parte, obedecieron a Josué e hicieron lo que el SEÑOR le había ordenado a Moisés.
Ri 3,10
El Espíritu del SEÑOR vino sobre Otoniel, y así Otoniel se convirtió en caudillo de Israel y salió a la guerra. El SEÑOR entregó a Cusán Risatayin, rey de Aram, en manos de Otoniel, quien prevaleció sobre él.
Ri 6,34
Entonces Gedeón, poseído por el Espíritu del SEÑOR, tocó la trompeta, y todos los del clan de Abiezer fueron convocados a seguirlo.
Ri 9,23
cuando Dios interpuso un espíritu maligno entre Abimélec y los señores de Siquén, quienes lo traicionaron.
Ri 11,29
Entonces Jefté, poseído por el Espíritu del SEÑOR, recorrió Galaad y Manasés, pasó por Mizpa de Galaad, y desde allí avanzó contra los amonitas.
Ri 13,25
Y el Espíritu del SEÑOR comenzó a manifestarse en él mientras estaba en Majané Dan, entre Zora y Estaol.
Ri 14,6
Pero el Espíritu del SEÑOR vino con poder sobre Sansón, quien solo con sus manos despedazó el león como si fuera un cabrito. Pero no les contó a sus padres lo que había hecho.
Ri 14,19
Entonces el Espíritu del SEÑOR vino sobre Sansón con poder, y este descendió a Ascalón y derrotó a treinta de sus hombres, les quitó sus pertenencias y les dio sus ropas a los que habían resuelto la adivinanza. Luego, enfurecido, regresó a la casa de su padre.
Ri 15,14
Cuando se acercaba a Lejí, los filisteos salieron a su encuentro con gritos de victoria. En ese momento el Espíritu del SEÑOR vino sobre él con poder, y las sogas que ataban sus brazos se volvieron como fibra de lino quemada, y las ataduras de sus manos se deshicieron.
1Sam 10,6
Entonces el Espíritu del SEÑOR vendrá sobre ti con poder, y tú profetizarás con ellos y serás una nueva persona.
1Sam 10,10
En efecto, al llegar Saúl y su criado a Guibeá, un grupo de profetas les salió al encuentro. Entonces el Espíritu de Dios vino con poder sobre Saúl, quien cayó en trance profético junto con ellos.
1Sam 11,6
Cuando Saúl escuchó la noticia, el Espíritu de Dios vino sobre él con poder. Enfurecido,
1Sam 16,13
Samuel tomó el cuerno de aceite y ungió al joven en presencia de sus hermanos. Entonces el Espíritu del SEÑOR vino con poder sobre David, y desde ese día estuvo con él. Luego Samuel regresó a Ramá.
1Sam 16,14David al servicio de Saúl
El Espíritu del SEÑOR se apartó de Saúl, y en su lugar el SEÑOR le envió un espíritu maligno para que lo atormentara.
1Sam 16,15
Sus servidores le dijeron: ―Como te darás cuenta, un espíritu maligno de parte de Dios te está atormentando.
1Sam 16,16
Así que ordene nuestro señor a estos siervos suyos que busquen a alguien que sepa tocar el arpa. Así, cuando te ataque el espíritu maligno de parte de Dios, el músico tocará, y tú te sentirás mejor.
1Sam 16,23
Cada vez que el espíritu de parte de Dios atormentaba a Saúl, David tomaba su arpa y tocaba. La música calmaba a Saúl y lo hacía sentirse mejor, y el espíritu maligno se apartaba de él.
1Sam 18,10
Al día siguiente, el espíritu maligno de parte de Dios se apoderó de Saúl, quien cayó en trance en su propio palacio. Andaba con una lanza en la mano y, mientras David tocaba el arpa, como era su costumbre,
1Sam 19,9
Sin embargo, un espíritu maligno de parte del SEÑOR se apoderó de Saúl. Estaba sentado en el palacio, con una lanza en la mano. Mientras David tocaba el arpa,
1Sam 19,20
mandó a sus hombres para que lo apresaran. Pero se encontraron con un grupo de profetas, dirigidos por Samuel, que estaban profetizando. Entonces el Espíritu de Dios vino con poder sobre los hombres de Saúl, y también ellos cayeron en trance profético.
1Sam 19,23
Saúl se dirigió entonces hacia allí, pero el Espíritu de Dios vino con poder también sobre él, y Saúl estuvo en trance profético por todo el camino, hasta llegar a Nayot de Ramá.
1Sam 28,8
Saúl se disfrazó con otra ropa y, acompañado de dos hombres, se fue de noche a ver a la mujer. ―Quiero que evoques a un espíritu —le pidió Saúl—. Haz que se me aparezca el que yo te diga.
1Sam 28,13
―No tienes nada que temer —dijo el rey—. Dime lo que has visto. ―Veo un espíritu que sube* de la tierra —respondió ella.
2Sam 23,2
»El Espíritu del SEÑOR habló por medio de mí; puso sus palabras en mi lengua.
1Kön 18,12
¡Qué sé yo a dónde te va a llevar el Espíritu del SEÑOR cuando nos separemos! Si voy y le digo a Acab que tú estás aquí, y luego él no te encuentra, ¡me matará! Ten en cuenta que yo, tu siervo, he sido fiel al SEÑOR desde mi juventud.
1Kön 22,21
Por último, un espíritu se adelantó, se puso delante del SEÑOR y dijo: “Yo le induciré”.
1Kön 22,22
“¿Por qué medios?”, preguntó el SEÑOR. Y aquel espíritu respondió: “Saldré y seré un espíritu mentiroso en la boca de todos sus profetas”. Entonces el SEÑOR ordenó: “Ve y hazlo así, que tendrás éxito en inducirlo”.
1Kön 22,23
Así que ahora el SEÑOR ha puesto un espíritu mentiroso en la boca de todos tus profetas. El SEÑOR ha decretado el mal para ti.
1Kön 22,24
Al oír esto, Sedequías hijo de Quenaná se levantó y le dio una bofetada a Micaías. ―¿Por dónde se fue el espíritu* del SEÑOR cuando salió de mí para hablarte? —le preguntó.
2Kön 2,9
Al cruzar, Elías le preguntó a Eliseo: ―¿Qué quieres que haga por ti antes de que me separen de tu lado? ―Te pido que sea yo el heredero de tu espíritu por partida doble* —respondió Eliseo.
2Kön 2,15
Los profetas de Jericó, al verlo, exclamaron: «¡El espíritu de Elías se ha posado sobre Eliseo!» Entonces fueron a su encuentro y se postraron ante él, rostro en tierra.
2Kön 2,16
―Mira —le dijeron—, aquí se encuentran, entre nosotros tus siervos, cincuenta hombres muy capaces, que pueden ir a buscar a tu maestro. Quizás el Espíritu del SEÑOR lo tomó y lo arrojó en algún monte o en algún valle. ―No —respondió Eliseo—, no los mandéis.
2Kön 5,26
Eliseo replicó: ―¿No estaba yo presente en espíritu cuando aquel hombre se bajó de su carro para recibirte? ¿Acaso es este el momento de recibir dinero y ropa, huertos y viñedos, ovejas y bueyes, criados y criadas?
2Kön 19,7
¡Mira! Voy a poner un espíritu en él, para que cuando oiga cierto rumor regrese a su propio país. ¡Allí haré que lo maten a filo de espada!”»
1Chr 12,18
Y el Espíritu vino sobre Amasay, jefe de los treinta, y este exclamó: «¡Somos tuyos, David! ¡Estamos contigo, hijo de Isaí! ¡Tres veces deseamos la paz a ti y a quien te brinde su ayuda! ¡Y quien te ayuda es tu Dios!» David los recibió y los puso entre los jefes de la tropa.
2Chr 15,1Reformas de Asá
El Espíritu de Dios vino sobre Azarías hijo de Oded,
2Chr 18,20
Por último, un espíritu se adelantó, se puso delante del SEÑOR y dijo: “Yo lo induciré”. “¿Por qué medios?”, preguntó el SEÑOR.
2Chr 18,21
Y aquel espíritu respondió: “Saldré y seré un espíritu mentiroso en la boca de sus profetas”. Entonces el SEÑOR ordenó: “Ve y hazlo así, que tendrás éxito en inducirlo”.
2Chr 18,22
Así que ahora el SEÑOR ha puesto un espíritu mentiroso en la boca de estos tus profetas. El SEÑOR ha decretado para ti el mal.
2Chr 18,23
Al oír esto, Sedequías hijo de Quenaná se levantó y le dio una bofetada a Micaías. ―¿Por dónde se fue el espíritu* del SEÑOR cuando salió de mí para hablarte? —le preguntó.
2Chr 20,14
Entonces el Espíritu del SEÑOR vino sobre Jahaziel, hijo de Zacarías y descendiente en línea directa de Benaías, Jeyel y Matanías. Este último era un levita de los hijos de Asaf que se encontraba en la asamblea.
2Chr 24,20
El Espíritu de Dios vino sobre Zacarías, hijo del sacerdote Joyadá, y este, presentándose ante el pueblo, declaró: «Así dice Dios el SEÑOR: ¿Por qué desobedecéis mis mandamientos? De ese modo no prosperaréis. Como me habéis abandonado, yo también os abandonaré».
Neh 9,20
»Con tu buen Espíritu les diste entendimiento. No les quitaste tu maná de la boca; les diste agua para calmar su sed.
Neh 9,30
»Durante años tuviste paciencia con ellos; con tu Espíritu los amonestaste por medio de tus profetas, pero ellos no quisieron escuchar. Por eso los dejaste caer en manos de los pueblos de esa tierra.
Hi 4,15
Sentí sobre mi rostro el roce de un espíritu, y se me erizaron los cabellos.
Hi 6,4
Las saetas del Todopoderoso me han herido, y mi espíritu absorbe su veneno. ¡Dios ha enviado sus terrores contra mí!
Hi 26,4
¿Quién te ayudó a pronunciar tal discurso? ¿Qué espíritu ha hablado por tu boca?»
Hi 32,8
Pero lo que da entendimiento al hombre es el espíritu* que en él habita; ¡es el hálito del Todopoderoso!
Hi 32,18
Palabras no me faltan; el espíritu que hay en mí me obliga a hablar.
Hi 33,4
El Espíritu de Dios me ha creado; me infunde vida el hálito del Todopoderoso.
Hi 34,14
Si pensara en retirarnos su espíritu,* en quitarnos su hálito de vida,
Ps 31,5
En tus manos encomiendo mi espíritu; líbrame, SEÑOR, Dios de la verdad.
Ps 32,2
Dichoso aquel a quien el SEÑOR no toma en cuenta su maldad y en cuyo espíritu no hay engaño.
Ps 34,18
El SEÑOR está cerca de los quebrantados de corazón, y salva a los de espíritu abatido.
Ps 51,10
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.
Ps 51,11
No me alejes de tu presencia ni me quites tu santo Espíritu.
Ps 51,12
Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga.
Ps 51,17
El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado; tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido.
Ps 73,26
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu,* pero Dios fortalece* mi corazón; él es mi herencia eterna.
Ps 77,5
Me pongo a pensar en los tiempos de antaño; de los años ya idos me acuerdo. Mi corazón reflexiona por las noches;* mi espíritu medita e inquiere:
Ps 78,8
Así no serían como sus antepasados: generación obstinada y rebelde, gente de corazón fluctuante, cuyo espíritu no se mantuvo fiel a Dios.
Ps 86,4
Reconforta el espíritu de tu siervo, porque a ti, Señor, elevo mi alma.
Ps 104,30
Pero, si envías tu Espíritu, son creados, y así renuevas la faz de la tierra.
Ps 139,7
¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia?
Ps 143,10
Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos.
Ps 146,4
Exhalan el espíritu y vuelven al polvo, y ese mismo día se desbaratan sus planes.
Spr 15,4
La lengua que brinda alivio* es árbol de vida; la lengua insidiosa deprime el espíritu.
Spr 15,13
El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón dolido deprime el espíritu.
Spr 20,27
El espíritu humano es la lámpara del SEÑOR, pues escudriña lo más recóndito del ser.
Pred 3,21
»¿Quién sabe si el espíritu del hombre se remonta a las alturas, y el de los animales desciende* a las profundidades de la tierra?»
Pred 12,7
Volverá entonces el polvo a la tierra, como antes fue, y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio.
Jes 4,4
Con espíritu de juicio y espíritu* abrasador, el Señor lavará la inmundicia de las hijas de Sión y limpiará la sangre que haya en Jerusalén.
Jes 11,2
El Espíritu del SEÑOR reposará sobre él: espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del SEÑOR.
Jes 19,14
El SEÑOR ha infundido en ellos un espíritu de desconcierto. En todo lo que hace Egipto le han hecho perder el rumbo. Como un borracho en su vómito, Egipto se tambalea.
Jes 26,9
Todo mi ser te desea por las noches; por la mañana mi espíritu te busca. Pues, cuando tus juicios llegan a la tierra, los habitantes del mundo aprenden lo que es justicia.
Jes 28,6
Él infundirá espíritu de justicia al que se sienta en el tribunal, y valor a los que rechazan los asaltos a la puerta.
Jes 29,10
El SEÑOR ha derramado sobre vosotros un espíritu de profundo sueño; a los profetas les cubrió los ojos, a los videntes les tapó la cara.
Jes 29,24
Los de espíritu extraviado recibirán entendimiento; y los murmuradores aceptarán ser instruidos».
Jes 30,1Ay de la nación obstinada
El SEÑOR ha dictado esta sentencia: «Ay de los hijos rebeldes que ejecutan planes que no son míos, que hacen alianzas contrarias a mi Espíritu, que amontonan pecado sobre pecado,
Jes 31,3
Los egipcios, en cambio, son hombres y no dioses; sus caballos son carne y no espíritu. Cuando el SEÑOR extienda su mano, tropezará el que presta ayuda y caerá el que la recibe. ¡Todos juntos perecerán!
Jes 32,15
hasta que desde lo alto el Espíritu sea derramado sobre nosotros. Entonces el desierto se volverá un campo fértil, y el campo fértil se convertirá en bosque.
Jes 34,16
Consultad el libro del SEÑOR y leed: Ninguno de estos animales faltará; cada cual tendrá su pareja. El SEÑOR mismo ha dado la orden, y su Espíritu los ha de reunir.
Jes 37,7
¡Mira! Voy a poner un espíritu en él, de manera que cuando oiga cierto rumor regrese a su propio país. ¡Allí haré que lo maten a filo de espada!”»
Jes 38,16
Señor, por tales cosas viven los hombres, y también mi espíritu encuentra vida en ellas. Tú me devolviste la salud y me diste vida.
Jes 40,13
¿Quién puede medir el alcance del espíritu del SEÑOR, o quién puede servirle de consejero?