2.Mose 25 | Gute Nachricht Bibel 2018 Nueva Versión Internacional (Castellano)

2.Mose 25 | Gute Nachricht Bibel 2018

Aufruf zu einem Opfer für das Heilige Zelt

1 Der HERR befahl Mose: 2 »Sag den Leuten von Israel, sie sollen mir eine freiwillige Abgabe leisten. Jeder, der etwas geben möchte, soll es herbringen. 3 Es kann Gold, Silber und Bronze sein, 4 blaue, rote und karmesinrote Wolle, Leinen und Ziegenhaar, 5 rot gefärbte Widderfelle, Delfinhäute, Akazienholz, 6 Öl für die Lampen, wohlriechende Zutaten für das Salböl und für die Weihrauchmischung 7 oder Karneolsteine und andere Edelsteine zum Schmuck für Amtsschurz und Brusttasche des Obersten Priesters. 8 Mithilfe dieser Gaben sollen die Israeliten mir ein Heiligtum errichten, denn ich will unter ihnen wohnen. 9 Ich zeige dir jetzt das Modell meiner Wohnung und der dazugehörigen Geräte, damit ihr es genau nach diesem Muster herstellen könnt.«

Die Bundeslade

10 »Die Israeliten sollen eine Lade aus Akazienholz anfertigen: eineinviertel Meter lang, drei viertel Meter breit und ebenso hoch.* 11 Außen und innen soll sie mit reinem Gold überzogen sein und ringsum mit einer Goldleiste verziert. 12 Lass vier Ringe aus Gold gießen und sie an den vier Ecken anbringen, sodass an jeder Längsseite zwei Ringe sind. 13 Weiter lass Stangen aus Akazienholz machen und sie mit reinem Gold überziehen. 14 Die Stangen sollen durch die Ringe an den Seiten der Lade gesteckt werden, damit man die Lade tragen kann. 15 Die Stangen müssen in den Ringen bleiben und dürfen nicht entfernt werden. 16 In die Lade legst du die zwei Tafeln mit dem Bundesgesetz, die ich dir geben werde. 17 Lass eine Deckplatte aus reinem Gold herstellen, die in den Maßen genau auf die Lade passt. 18 An den beiden Schmalseiten werden auf der Deckplatte zwei geflügelte Kerubfiguren aus getriebenem Gold angebracht. 20 Sie stehen einander zugewandt, den Blick auf die Deckplatte gerichtet; ihre Flügel halten sie schirmend über der Platte ausgebreitet. 21 In der Lade verwahrst du die zwei Tafeln mit dem Bundesgesetz und legst die Deckplatte darauf. 22 Dort will ich dir begegnen. Von der Deckplatte aus, von der Stelle zwischen den beiden Kerubim, werde ich mit dir reden und dir alle Anweisungen für das Volk Israel geben.«

Der Tisch für die geweihten Brote

23 »Lass einen Tisch aus Akazienholz machen, einen Meter lang, einen halben Meter breit und drei viertel Meter hoch. 24 Er soll mit reinem Gold überzogen und die Tischplatte soll ringsum mit einer goldenen Schmuckleiste eingefasst sein. 25 Außerdem soll auf die Tischplatte ringsum noch eine Randleiste von zehn Zentimeter Höhe aufgesetzt werden, die ebenfalls mit einer goldenen Schmuckleiste einzufassen ist. 26 Lass vier goldene Ringe machen und sie oben an den Kanten der vier Beine anbringen, 27 dicht unter der umlaufenden Randleiste. Dann lass zwei Stangen aus Akazienholz machen und sie mit Gold überziehen. Sie werden durch die Ringe gesteckt, sodass man den Tisch tragen kann. 29 Lass aus reinem Gold auch die Geräte für das Trankopfer machen, die zu dem Tisch gehören: die Schalen, Schüsseln, Becher und Kannen. 30 Auf diesem Tisch sollen ständig die geweihten Brote vor mir ausgelegt sein.«

Der goldene Leuchter

31 »Lass einen Leuchter aus reinem Gold machen. Er soll mit allen seinen Teilen aus einem Stück gearbeitet sein. 32 Von seinem Schaft sollen nach beiden Seiten je drei Arme ausgehen, 33 jeder mit drei Blütenkelchen verziert. 34 Auf dem Schaft selber befinden sich vier Blütenkelche, 35 drei davon an den Ansatzstellen der Arme, jeweils unterhalb der Stelle, von der ein Armpaar abzweigt. 36 Der ganze Leuchter soll aus reinem Gold bestehen und aus einem Stück gearbeitet sein. 37 Lass für den Leuchter sieben Lichtschalen machen, die mit Öl gefüllt und so aufgesetzt werden, dass der Einschnitt für den Docht bei allen nach vorn zeigt. 38 Aus reinem Gold sollen auch die Dochtscheren und Reinigungsnäpfe angefertigt werden. 39 Für den Leuchter mit allem Zubehör sollt ihr einen Zentner reines Gold verarbeiten. 40 Gib acht, dass alles genau nach dem Modell angefertigt wird, das ich dir hier auf dem Berg gezeigt habe.«

Gute Nachricht Bibel, durchgesehene Neuausgabe, © 2018 Deutsche Bibelgesellschaft, Stuttgart

Nueva Versión Internacional (Castellano)

Las ofrendas para el santuario

1 El SEÑOR habló con Moisés y le dijo: 2 «Ordena a los israelitas que me traigan una ofrenda. La deben presentar todos los que sientan deseos de traérmela. 3 Como ofrenda se les aceptará lo siguiente: oro, plata, bronce, 4 lana teñida de púrpura, carmesí y escarlata; lino fino, pelo de cabra, 5 pieles de carnero teñidas de rojo, pieles de delfín, madera de acacia, 6 aceite para las lámparas, especias para aromatizar el aceite de la unción y el incienso, 7 y piedras de ónice y otras piedras preciosas para adornar el efod y el pectoral del sacerdote. 8 Después me harán un santuario, para que yo habite entre vosotros.

El arca

9 El santuario y todo su mobiliario deberán ser una réplica exacta del modelo que yo te mostraré. 10 »Haz* un arca de madera de acacia, de un metro con diez centímetros de largo, setenta centímetros de ancho y setenta centímetros de alto.* 11 Recúbrela de oro puro por dentro y por fuera, y ponle en su derredor una moldura de oro. 12 Funde cuatro anillos de oro para colocarlos en sus cuatro patas, dos en cada costado. 13 Prepara luego unas varas de madera de acacia, y recúbrelas de oro. 14 Introduce las varas en los anillos que van a los costados del arca, para transportarla. 15 Deja las varas en los anillos del arca, y no las saques de allí, 16 y pon dentro del arca la ley que voy a entregarte. 17 »Haz un propiciatorio de oro puro, de un metro con diez centímetros de largo por setenta centímetros de ancho,* 18 y también dos querubines de oro labrado a martillo, para los dos extremos del propiciatorio. 19 En cada uno de los extremos irá un querubín. Hazlos de modo que formen una sola pieza con el propiciatorio. 20 »Los querubines deberán tener las alas extendidas por encima del propiciatorio, y cubrirlo con ellas. Quedarán el uno frente al otro, mirando hacia el propiciatorio. 21 »Coloca el propiciatorio encima del arca, y pon dentro de ella la ley que voy a entregarte.

La mesa

22 Yo me reuniré allí contigo en medio de los dos querubines que están sobre el arca del pacto. Desde la parte superior del propiciatorio te daré todas las instrucciones que habrás de comunicarles a los israelitas. 23 »Haz una mesa de madera de acacia, de noventa centímetros de largo por cuarenta y cinco de ancho y setenta de alto.* 24 Recúbrela de oro puro, y ponle en su derredor una moldura de oro. 25 Haz también un reborde de veinte centímetros* de ancho, y una moldura de oro para ponerla alrededor del reborde. 26 »Haz cuatro anillos de oro para la mesa, y sujétalos a sus cuatro esquinas, donde van las cuatro patas. 27 Los anillos deben quedar junto al reborde, a fin de que por ellos pasen las varas para transportar la mesa. 28 »Esas varas deben ser de madera de acacia, y estar recubiertas de oro. 29 También deben ser de oro puro sus platos y sus bandejas, así como sus jarras y tazones para verter las ofrendas.

El candelabro

30 Sobre la mesa pondrás el pan de la Presencia, para que esté ante mí siempre. 31 »Haz un candelabro de oro puro labrado a martillo. Su base, su tallo y sus copas, cálices y flores, formarán una sola pieza. 32 Seis de sus brazos se abrirán a los costados, tres de un lado y tres del otro. 33 Cada uno de los seis brazos del candelabro tendrá tres copas en forma de flor de almendro, con cálices y pétalos. 34 El candelabro mismo tendrá cuatro copas en forma de flor de almendro, con cálices y pétalos. 35 Cada uno de los tres pares de brazos tendrá un cáliz en la parte inferior, donde se unen con el tallo del candelabro. 36 Los cálices y los brazos deben formar una sola pieza con el candelabro, y ser de oro puro labrado a martillo. 37 »Hazle también sus siete lámparas, y colócalas de tal modo que alumbren hacia el frente. 38 Sus despabiladeras y braseros deben ser de oro puro. 39 Para hacer el candelabro y todos estos accesorios se usarán treinta y tres kilos* de oro puro. 40 »Procura que todo esto sea una réplica exacta de lo que se te mostró en el monte.