Psalm 105 | Einheitsübersetzung 2016 Nueva Versión Internacional (Castellano)

Psalm 105 | Einheitsübersetzung 2016

Danklied für Gottes Handeln an Israel

1 Dankt dem HERRN! Ruft seinen Namen aus! Macht unter den Völkern seine Taten bekannt! 2 Singt ihm und spielt ihm, sinnt nach über all seine Wunder! 3 Rühmt euch seines heiligen Namens! Die den HERRN suchen, sollen sich von Herzen freuen. 4 Fragt nach dem HERRN und seiner Macht, sucht sein Angesicht allezeit! 5 Gedenkt der Wunder, die er getan hat, seiner Zeichen und der Beschlüsse seines Munds! 6 Ihr Nachkommen seines Knechts Abraham, ihr Kinder Jakobs, die er erwählt hat. 7 Er, der HERR, ist unser Gott. Auf der ganzen Erde gelten seine Entscheide. 8 Auf ewig gedachte er seines Bundes, des Wortes, das er gebot für tausend Geschlechter, 9 des Bundes, den er mit Abraham geschlossen, seines Eides, den er Isaak geschworen hat. 10 Er bestimmte ihn als Satzung für Jakob, als ewigen Bund für Israel. 11 Er sprach: Dir will ich das Land Kanaan geben, als euch zugemessenen Erbteil. 12 Als sie noch gering waren an Zahl, nur wenige und nur zu Gast im Land, 13 und noch zogen von Volk zu Volk, von einem Reich zu einem anderen Volk, 14 da gestattete er niemand, sie zu bedrücken, wies ihretwegen Könige zurecht: 15 Tastet meine Gesalbten nicht an, tut meinen Propheten nichts zuleide! 16 Dann aber rief er den Hunger ins Land, entzog ihnen allen Vorrat an Brot. 17 Doch hatte er ihnen einen Mann vorausgesandt: Josef wurde als Sklave verkauft. 18 Man spannte seine Füße in Fesseln und zwängte seinen Hals ins Eisen 19 bis zu der Zeit, als sein Wort sich erfüllte und der Spruch des HERRN ihm Recht gab. 20 Er sandte einen König, der ließ ihn frei, einen Herrscher der Völker, der ließ ihn heraus. 21 Er bestellte ihn zum Herrn über sein Haus, zum Herrscher über seinen ganzen Besitz, 22 damit er binde seine Fürsten durch seine Seele und Weisheit lehre seine Ältesten.* 23 Und Israel kam nach Ägypten, Jakob wurde Gast im Land Hams. 24 Da mehrte Gott sein Volk gewaltig, machte es stärker als seine Bedränger. 25 Er wandelte deren Sinn zum Hass gegen sein Volk, sodass sie an seinen Knechten tückisch handelten. 26 Dann sandte er Mose, seinen Knecht, und Aaron, den er sich erwählte. 27 Sie wirkten unter ihnen seine angekündigten Zeichen und Wunder im Land Hams. 28 Er sandte Finsternis, da wurde es dunkel, damit sie nicht widerspenstig wären gegen sein Wort. 29 Er verwandelte ihre Gewässer in Blut und ließ ihre Fische sterben. 30 Ihr Land wimmelte von Fröschen bis hinein in den Palast ihrer Könige. 31 Er sprach, da kamen Schwärme von Fliegen, Stechmücken über das ganze Gebiet. 32 Er schickte ihnen Hagel statt Regen, flammendes Feuer auf ihr Land. 33 Er zerschlug ihnen Weinstock und Feigenbaum und knickte in ihrem Gebiet die Bäume um. 34 Er sprach, da kamen Schwärme von Grillen und Wanderheuschrecken in gewaltiger Zahl. 35 Sie fraßen alles Grün in ihrem Land, sie fraßen die Frucht ihrer Felder. 36 Er schlug alle Erstgeburt in ihrem Land, die Erstlinge ihrer Manneskraft. 37 Er führte sein Volk heraus mit Silber und Gold, unter seinen Stämmen war niemand, der strauchelte. 38 Bei ihrem Auszug freute sich Ägypten, denn Schrecken vor ihnen hatte sie alle befallen. 39 Eine Wolke breitete er aus, um sie zu decken, und Feuer, um die Nacht zu erleuchten. 40 Er forderte Wachteln und ließ sie kommen und sättigte sie mit Brot vom Himmel. 41 Er öffnete den Felsen, da sprudelten Wasser, wie ein Strom floss es dahin in der Wüste. 42 Denn er gedachte seines heiligen Wortes und seines Knechts Abraham. 43 Er führte sein Volk heraus in Freude, seine Erwählten in Jubel. 44 Er gab ihnen die Länder der Völker, was die Nationen mühsam erwarben, werden sie erben, 45 damit sie seine Satzungen bewahren und seine Weisungen befolgen. Halleluja!

Einheitsübersetzung der Heiligen Schrift © 2016 Katholische Bibelanstalt GmbH, Stuttgart Alle Rechte vorbehalten. Die Herausgeber sind: (Erz-)Bischöfe Deutschlands, Österreichs, der Schweiz u.a. Herausgebender Verlag: Katholische Bibelanstalt GmbH www.bibelwerk.de

Nueva Versión Internacional (Castellano)
1 – Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre; dad a conocer sus obras entre las naciones. 2 Cantadle, entonadle salmos; hablad de todas sus maravillas. 3 Sentíos orgullosos de su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan al SEÑOR. 4 Recurrid al SEÑOR y a su fuerza; buscad siempre su rostro. 5 Recordad las maravillas que ha realizado, sus señales, y los decretos que ha emitido. 6 ¡Vosotros, descendientes de Abraham su siervo! ¡Vosotros, hijos de Jacob, elegidos suyos! 7 Él es el SEÑOR, nuestro Dios; en toda la tierra están sus decretos. 8 Él siempre tiene presente su pacto, la palabra que ordenó para mil generaciones. 9 Es el pacto que hizo con Abraham, el juramento que le hizo a Isaac. 10 Se lo confirmó a Jacob como un decreto, a Israel como un pacto eterno, 11 cuando dijo: «Te daré la tierra de Canaán como la herencia que te toca». 12 Aun cuando eran pocos en número, unos cuantos extranjeros en la tierra 13 que andaban siempre de nación en nación y de reino en reino, 14 a nadie permitió que los oprimiera, sino que por ellos reprendió a los reyes: 15 «No toquéis a mis ungidos; no hagáis daño a mis profetas». 16 Dios provocó hambre en la tierra y destruyó todos sus trigales.* 17 Pero envió delante de ellos a un hombre: a José, vendido como esclavo. 18 Le sujetaron los pies con grilletes, entre hierros le aprisionaron el cuello, 19 hasta que se cumplió lo que él predijo y la palabra del SEÑOR probó que él era veraz. 20 El rey ordenó ponerlo en libertad, el gobernante de los pueblos lo dejó libre. 21 Le dio autoridad sobre toda su casa y lo puso a cargo de cuanto poseía, 22 con pleno poder para instruir* a sus príncipes e impartir sabiduría a sus ancianos. 23 Entonces Israel vino a Egipto; Jacob fue extranjero en el país de Cam. 24 El SEÑOR hizo que su pueblo se multiplicara; lo hizo más numeroso que sus adversarios, 25 a quienes trastornó para que odiaran a su pueblo y se confabularan contra sus siervos. 26 Envió a su siervo Moisés, y a Aarón, a quien había escogido, 27 y estos hicieron señales milagrosas entre ellos, ¡maravillas en el país de Cam! 28 Envió tinieblas, y la tierra se oscureció, pero ellos no atendieron* a sus palabras. 29 Convirtió en sangre sus aguas y causó la muerte de sus peces. 30 Todo Egipto* se infestó de ranas, ¡hasta las habitaciones de sus reyes! 31 Habló Dios, e invadieron todo el país enjambres de moscas y mosquitos. 32 Convirtió la lluvia en granizo, y lanzó relámpagos sobre su tierra; 33 derribó sus vides y sus higueras, y en todo el país hizo astillas los árboles. 34 Dio una orden, y llegaron las langostas, ¡infinidad de saltamontes! 35 Arrasaron toda la vegetación del país, devoraron los frutos de sus campos. 36 Hirió de muerte a todos los primogénitos del país, a las primicias de sus descendientes. 37 Sacó a los israelitas cargados de oro y plata, y no hubo entre sus tribus nadie que tropezara. 38 Los egipcios se alegraron de su partida, pues el miedo a los israelitas los dominaba. 39 El SEÑOR les dio sombra con una nube, y con fuego los alumbró de noche. 40 Pidió el pueblo comida, y les envió codornices; los sació con pan del cielo. 41 Abrió la roca, y brotó agua que corrió por el desierto como un río. 42 Ciertamente Dios se acordó de su santa promesa, la que hizo a su siervo Abraham. 43 Sacó a su pueblo, a sus escogidos, en medio de gran alegría y de gritos jubilosos. 44 Les entregó las tierras que poseían las naciones; heredaron el fruto del trabajo de otros pueblos 45 para que ellos observaran sus preceptos y pusieran en práctica sus leyes. ¡Aleluya! ¡Alabado sea el SEÑOR!