Suche nach "job" | Nueva Biblia Viva

Nueva Biblia Viva (58 Treffer)
1Mo 46,8 Estos son los nombres de los hijos y nietos de Jacob que fueron con él a Egipto: Rubén, su primogénito. Los hijos de Rubén: Janoc, Falú, Jezrón y Carmí. Simeón y sus hijos: Jemuel, Jamín, Oad, Jaquín, Zojar y Saúl (cuya madre era una cananea). Leví y sus hijos: Guersón, Coat y Merari. Judá y sus hijos: Er, Onán, Selá, Fares y Zera (pero Er y Onán murieron cuando todavía estaban en Canaán, antes de que Israel fuera a Egipto). Los hijos de Fares fueron Jezrón y Jamul. Isacar y sus hijos: Tola, Fuvá, Job y Simrón. Zabulón y sus hijos: Séred, Elón y Yalel. Hi 1,1 Prólogo En la tierra de Uz vivía un hombre llamado Job, hombre bueno que temía a Dios y se abstenía de lo malo. Hi 1,4 Los hijos de Job, acostumbraban turnarse para celebrar banquetes en sus respectivas casas e invitaban a sus hermanos y hermanas a comer y beber con ellos. Hi 1,5 Al terminar el ciclo de los banquetes, Job reunía a sus hijos y los santificaba; se levantaba muy de mañana y presentaba una ofrenda por cada uno de ellos. Porque pensaba: «Quizás mis hijos hayan pecado y en su corazón se hayan alejado de Dios». Estas cosas eran costumbre en Job. Hi 1,8 Entonces Dios preguntó al acusador: ―¿Te has fijado en mi siervo Job? No hay otro como él en toda la tierra: hombre perfecto y recto, que me teme y se abstiene de todo mal. Hi 1,12 El SEÑOR replicó al ángel acusador: ―Tienes permiso para hacer con su riqueza lo que quieras; pero no lo perjudiques en su cuerpo. Entonces el ángel acusador se fue; y como era de esperarse, no mucho después, en un banquete que los hijos e hijas de Job tuvieron en casa del hermano mayor, ocurrió la tragedia. Hi 1,14 Llegó corriendo a casa de Job un mensajero con esta noticia: ―Estaban sus bueyes arando, y las burras pastaban junto a ellos, cuando nos asaltaron los sabeanos, se llevaron los animales y mataron a los demás siervos. ¡Sólo yo escapé! Hi 1,20 Job se levantó y rasgó su manto y se rasuró la cabeza en señal de duelo y se postró en tierra en actitud de adoración. Hi 1,22 En todo esto Job no pecó ni maldijo a Dios. Hi 2,3 ―Bien, ¿te fijaste en mi siervo Job? —preguntó el SEÑOR—. Es el mejor hombre de toda la tierra; hombre que me teme y se abstiene de todo mal. Ha mantenido su fe en mí no obstante haberme incitado tú a que te dejara perjudicarlo sin causa alguna. Hi 2,7 Entonces el ángel acusador salió de la presencia del SEÑOR e hizo brotar en Job dolorosas llagas desde la cabeza hasta los pies. Hi 2,8 Y Job, sentado en medio de las cenizas, tomó un pedazo de teja para rascarse constantemente. Hi 2,10 Pero él respondió: ―Hablas como una necia. ¿Pues qué? ¿Hemos de recibir de manos de Dios únicamente lo agradable y nunca lo desagradable? En todo esto Job no pecó ni de palabra. Hi 2,11 Los tres amigos de Job Había tres amigos de Job, que al enterarse de la gran tragedia que le había sobrevenido, se pusieron de acuerdo para ir a consolarlo y animarlo. Se llamaban Elifaz de Temán, Bildad de Súah y Zofar de Namat. Hi 2,12 Job estaba tan cambiado que casi no lo reconocieron. Sus amigos rompieron a llorar, rasgaron su ropa, lanzaron polvo al aire y se echaron tierra en la cabeza en señal de dolor. Hi 2,13 Luego se sentaron silenciosos en el suelo junto a Job durante siete días y siete noches, y ninguno dijo nada; comprendían que su aflicción era tal que no había lugar para las palabras. Hi 3,1 Primer discurso de Job Al fin habló Job, y maldijo el día de su nacimiento. Hi 4,1 Primer discurso de Elifaz Respuesta de Elifaz de Temán a Job: Hi 6,1 Segundo discurso de Job Respuesta de Job: Hi 8,1 Primer discurso de Bildad Bildad de Súah responde a Job: Hi 8,2 «¿Hasta cuándo, oh Job, seguirás así, pronunciando palabras que son como viento tempestuoso? Hi 9,1 Tercer discurso de Job Respuesta de Job: Hi 11,1 Primer discurso de Zofar Zofar de Namat responde a Job: Hi 12,1 Cuarto discurso de Job Respuesta de Job: Hi 16,1 Quinto discurso de Job Respuesta de Job: Hi 19,1 Sexto discurso de Job Respuesta de Job: Hi 21,1 Séptimo discurso de Job Respuesta de Job: Hi 23,1 Octavo discurso de Job Respuesta de Job: Hi 26,1 Interrupción de Job Respuesta de Job: Hi 27,1 Noveno discurso de Job Defensa final de Job: Hi 29,1 Soliloquio de Job Job prosiguió: Hi 31,40 ¡que estas tierras produzcan espinos en lugar de trigo, y malas hierbas en vez de cebada!». Fin de las palabras de Job. Hi 32,1 Intervención de Eliú Los tres hombres rehusaron dar ninguna otra respuesta a Job, porque este insistía en su inocencia. Hi 32,2 Entonces Eliú, hijo de Baraquel de Buz, perteneciente a la familia de los Ram, se enojó porque Job se negaba a reconocer que había pecado y a aceptar que Dios tenía justa causa para castigarlo. Hi 32,3 Pero también estaba enojado contra los tres amigos de Job, porque habiéndose mostrado incapaces de contestar a los argumentos de Job, sin embargo lo condenaban. Hi 32,11 He esperado todo este tiempo y he escuchado atentamente los argumentos de ustedes, pero ninguno de ellos ha convencido a Job de que es pecador, ni ha demostrado que lo sea. Hi 32,14 Si Job hubiera estado discutiendo conmigo, ¡yo no le habría respondido con esa clase de lógica! Hi 33,1 »Job, te ruego que escuches lo que voy a decir: Hi 33,31 »Fíjate bien en esto, Job, escúchame y déjame decir algo más. Hi 34,5 »Porque Job ha dicho: “Soy inocente, pero Dios dice que no lo soy. Hi 34,7 »¿Quién hay tan arrogante como Job? Debe de haber pasado mucho tiempo en compañía de hombres malos, Hi 34,34 Aun sin ser muy listo, cualquiera estará de acuerdo conmigo en que tú, Job, hablas como un necio. Hi 35,16 Has hablado como un necio, Job». Hi 37,14 »Escucha, Job: detente y medita en los admirables milagros de Dios. Hi 38,1 Respuesta de Dios Entonces el SEÑOR respondió a Job desde el torbellino: Hi 40,3 Entonces Job respondió a Dios: Hi 40,6 El SEÑOR le volvió a hablar a Job desde el torbellino: Hi 42,1 Respuesta de Job Entonces Job respondió a Dios: Hi 42,7 Epílogo Luego que el SEÑOR terminó de hablar con Job, dijo a Elifaz de Temán: «Estoy airado contra ti y tus dos amigos, pues no tenían razón en lo que dijeron respecto a mí, como sí la tuvo Job. Hi 42,8 Ahora tomen siete becerros y siete carneros; vayan a mi siervo Job y presenten una ofrenda quemada en expiación por ustedes; y mi siervo Job orará por ustedes, y yo aceptaré su oración en favor suyo, y no los destruiré como debería hacerlo por su pecado, porque no han hablado rectamente respecto a mi siervo Job». Hi 42,9 De modo que Elifaz de Temán, Bildad de Súah y Zofar de Namat hicieron como el SEÑOR los mandó, y el SEÑOR, aceptó la oración de Job en favor de ellos. Hi 42,10 Luego, cuando Job oró por sus amigos, el SEÑOR le restituyó sus riquezas y felicidad. ¡En verdad, el SEÑOR le dio el doble de lo que antes tenía! Hi 42,12 Así el SEÑOR bendijo a Job al final de su vida, más que al comienzo. Pues ahora tenía catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras. Hi 42,15 Y en toda la tierra no hubo jóvenes tan bonitas como las hijas de Job; y su padre las incluyó en su testamento junto con sus hermanos. Hi 42,16 Job vivió ciento cuarenta años después de esto, y llegó a ver a sus nietos, y también a sus bisnietos. Hes 14,14 Si Noé, Daniel y Job estuvieran hoy aquí, sólo ellos serían salvados debido su forma de vivir justa, pero yo destruiría el resto de Israel, dice el SEÑOR Dios. Hes 14,20 aunque Noé, Daniel y Job vivieran allí, el SEÑOR Dios dice que sólo ellos se salvarían a causa de su forma justa de vivir. Jak 5,11 En verdad, consideramos dichosos a los que se mantuvieron firmes. Ustedes han oído hablar de cómo Job se mantuvo firme y han visto lo que al final le dio el Señor. Es que el Señor es muy compasivo y misericordioso.