Ayuda

La Biblia Textual

Apostasía, causas graves y deberes del rey

1 No sacrificarás a YHVH tu Dios bueyes o corderos mutilados o deformes, porque es abominación para YHVH tu Dios.
2 Si en alguna de las ciudades que YHVH tu Dios te da, se halla en medio de ti algún hombre o mujer que hace lo malo ante YHVH tu Dios, quebrantando su pacto,
3 dando culto a dioses ajenos y postrándose ante ellos, o ante el sol, o la luna, o el ejército de los cielos, y hace lo que Yo he prohibido,
4 y te los denuncian o te enteras, indagarás diligentemente, y si resulta cierto que se ha cometido abominación tal en Israel,
5 sacarás a tus puertas a ése o ésa, al tal hombre o a la tal mujer que cometieron esa mala acción, y lapidarás con piedras a ese hombre o a esa mujer para que mueran.
6 Por declaración de dos o tres testigos será condenado a muerte el que deba morir. No podrá ser muerto por boca de sólo un testigo.
7 La mano de los testigos será primero contra él para hacer que muera, y después la mano de todo el pueblo. Así extirparás el mal en medio de ti.
8 Si te resulta demasiado difícil juzgar algún asunto en tus ciudades, entre sangre y sangre, entre causa y causa, entre lesión y lesión, o en asuntos de pleitos, entonces te dispondrás y subirás al lugar que YHVH tu Dios haya escogido.
9 E irás a los sacerdotes levitas y al juez que haya en aquellos días, y consultarás, y te indicarán la sentencia del juicio.
10 Entonces actuarás según la sentencia que te hayan declarado desde aquel lugar que YHVH haya escogido, y cuidarás de hacer conforme a cuanto te hayan indicado.
11 Actuarás según la ley que ellos te instruyan, y según el juicio que te digan. No te apartarás ni a derecha ni a izquierda de la sentencia que te declaren.
12 El varón que proceda con soberbia, no obedeciendo al sacerdote establecido allí para servir a YHVH tu Dios, o al juez, tal hombre morirá. Así extirparás el mal en medio de Israel.
13 Y todos los del pueblo oirán y temerán, y no procederán más con soberbia.
14 Cuando entres en la tierra que YHVH tu Dios te da, y la tengas en posesión y habites en ella, y digas: Quiero poner sobre mí un rey, como todas las naciones que están en mis alrededores,
15 solamente podrás poner rey sobre ti a aquel que YHVH tu Dios haya escogido. Pondrás por rey sobre ti a uno de entre tus hermanos. No podrás poner sobre ti a un extranjero que no sea hermano tuyo.
16 Sólo que él no debe aumentar para sí caballos, ni haga volver al pueblo a Egipto para multiplicar caballos, porque YHVH os ha dicho: No volveréis nunca por ese camino.
17 No aumentará para sí mujeres, para que su corazón no se desvíe, ni acumulará para sí mucha plata y oro.
18 Y sucederá que, cuando se siente sobre el trono de su reino, escribirá para sí una copia de esta Ley en un rollo, en presencia de los sacerdotes levitas.
19 Y lo tendrá consigo y leerá en él todos los días de su vida, a fin de que aprenda a temer a YHVH su Dios, guardando todas las palabras de esta Ley y de estos estatutos para cumplirlos.
20 A fin de que su corazón no se eleve sobre sus hermanos, y no se aparte del mandamiento ni a derecha ni a izquierda, para que él y sus hijos prolonguen sus días en su reino en medio de Israel.
© 2017 ERF Medien